Pentágono estima que al menos 50 mujeres militares son violadas diariamente en Fuerzas Armadas de EEUU

Uno de los valores más importantes en todo cuerpo militar es la confianza en tu compañero para cuidarse unos a otros y esa es una de las promesas que hacen las Fuerzas Armadas estadounidenses a todo aquel que se une a sus filas.

No obstante, desde hace varias décadas se han generado cada vez más reportes sobre violaciones, abusos y acosos sexuales a las mujeres militares, independientemente del componente que integre.

Un sondeo en 2003 a más de 550 veteranas que sirvieron en las guerras desde Vietnam a la primera del Golfo, mostró que un 30 por ciento dijo haber sido violada o sufrido un intento de violación, mientras que un 79 por ciento denunció acoso sexual, según la publicación American Journal of Industrial Medicine.

Diez años después, en 2013, el Pentágono publicó un informe que afirma que se cometen alrededor de 70 abusos sexuales al día en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, lo que equivale a 26 mil al año. No obstante, el número de denuncias de casos de abuso sexual en 2012 fue de apenas 3.374. De esa cifra, tan solo 190 casos fueron sometidos a un consejo de guerra.

Los últimos reportes, publicados por el Departamento de Defensa, que datan de diciembre de 2014, indican que la cifra pudo bajar a 20 mil casos por año, lo cual daría un promedio de 51 mujeres abusadas sexualmente por día. De esa cifra, un poco más de 6 mil han sido denunciados y tan solo 1 de 20 agresores ha enfrentado algún tipo de castigo, que en muchos casos representan condenas menores como pocos días de prisión o trabajo extra.

Expertos indican que los niveles de Estrés Postraumático son mucho más altos en mujeres que han sido violadas mientras servían, que en hombres que han estado en combate. Aunado a esto, se calcula que el 40% de las mujeres que sufren abusos sexuales terminan en las calles, sin vivienda ni trabajo.

El problema principal es el altísimo grado de impunidad existente en las filas militares. El tipo de procedimiento judicial que establecen las Fuerzas Armadas para estos casos conlleva un conflicto de intereses que socava la posibilidad de que se generen condenas y por lo tanto castigar a los depredadores sexuales: “Los oficiales que están al mando, que son denominados autoridades convocantes, controlan el juicio de principio a fin. Ellos determinan si el caso avanzará o no, si el acusado pasará por un consejo de guerra o no. Y muchos de estos oficiales no desean darle curso a las denuncias, ya sea por encubrir a compañeros, amigos, por machismo, o porque no les importa.

Además, es justo en ese momento cuando ocurre gran parte de la intimidación porque no reciben apoyo ni pueden hacer un seguimiento de sus propios casos”. Muchas mujeres son amenazadas con sufrir consecuencias por denunciar las violaciones o los acosos, como desmejoras materiales, de rango, violencia física e incluso la muerte.

El colmo es que las campañas que han impulsado las autoridades militares estadounidenses convierten a las mujeres en las culpables de ser violadas.

En este documental, The Invisible War (La Guerra Invisible), podrás ver lo abrumador que es para las mujeres lidiar con este tipo de prácticas que tristemente resultan muy comunes en todos los componentes y especialidades de las Fuerzas Armadas de EEUU.

 

 

JA

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