4 décadas hicieron falta para hacer justicia en Camboya

En un segundo  juicio que se desarrolló este viernes, dos de los líderes del régimen de los Jemeres Rojos, el «número dos», Noun Chea, de 92 años, y el  expresidente Khieu Samphan, de 87 años, quienes promovieron alrededor de 2 millones de asesinatos en Camboya, entre 1975 y 1979, fueron declarados culpables de genocido y condenados a cadena perpetua.

Los Jemeres Rojos, fue un movimiento radical, constituido en Francia, que tenía como principal objetivo crear una sociedad autosufiente, sin embargo, este último concepto se desvirtuó, haciendo que el pueblo de Camboya muriera al realizar trabajos forzados,  siendo víctimas de delitos tales como exterminio, persecución política, desapariciones  forzosas, entre otros.

Lo que constituye un hecho histórico para quienes fueron víctimas de un régimen que dejó a su paso millones de muertes y acciones que golpearon duramente la integridad humana, para otros es una manera de restablecer la justicia en el país, luego de casi cuatro décadas.

«Hoy se ha hecho justicia», expresó el subsecretario general de Asuntos Legales de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Miguel de Serpa Soares, así mismo, agregó » Nuestros pensamientos están con las víctimas de los crímenes que se cometieron en este país».

Los Jemeres Rojos, encabezaron uno de los sucesos más mortíferos de la historia, al ejecutar a todas aquellas personas que  se oponían a su mandato. Durante la época se aisló el país, se prohibió el budismo y se transformó la economía.

YR

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