#VTentrevista Susana Pérez: Hay que reformular el concepto de familia en cuarentena

El dolor de cabeza además de ser uno de los principales síntomas que padecen los contagiados de Covid-19, es también el denominador común de muchos padres y representantes que ya se preguntan qué será de la educación de sus niños ante la suspensión presencial del año escolar.

Surgen cientos de dudas sobre su formación académica, pero también sobre el manejo de su conducta y sus relaciones interpersonales, que hacen que la situación se convierta en otro posible caos en medio de la cuarentena. En VTActual conversamos con la psicólogo educativo Susana Pérez, que con más de 30 años de experiencia nos aporta sus conocimientos en tan compleja área.

Soluciones y vacíos

La suspensión de los últimos dos momentos del año escolar 2019-2020, es una facultad del Ejecutivo nacional dada la situación de riesgo que se vive a escala mundial ante la pandemia de Covid-19. Para la psicólogo educativo Susana Pérez, la decisión es acertada en respuesta al artículo 78 de la constitución, que garantiza la protección integral de niñas, niños y adolescentes.

A su juicio la protección de la salud de los estudiantes no les ha privado del derecho a la educación y saluda la implementación de espacios de acompañamiento “a través de la televisora pública, los voceros educativos de las distintas comunidades, la incorporación de padres, madres, representantes y familia en general” al proceso educativo.

Pérez recuerda que no es primera vez que el gremio docente solventa situaciones de planificación, ajuste y nivelación del año escolar, dada la conflictividad política del país. Pero le preocupa la falta de acompañamiento psicológico ante el confinamiento. En este punto, le inquieta que muchos estudiantes presenten “estados ansiosos, depresivos, obsesiones, trastornos obsesivos compulsivos, conductas desafiantes o disruptivas, donde se amerita la intervención oportuna y temprana de los especialistas en el área de la conducta”.

Tecnología, familia y comunidad

A juicio de la experta la iniciativa “Cada familia una escuela“, adelantada por el gobierno venezolano ante la cuarentena por el Covid-19, ha sido acertada por emplear un modelo integrador. “Esta trilogía no es nueva en nuestro proceso educativo, donde se conjugan el hacer, el conocer y el convivir, adaptada a las diferentes estructuras sociales (tanto de clase, género y etnias) que conforman nuestro país”.

En tal sentido recomienda impulsar mucho más el acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC’s), para ampliar la cantidad de beneficiados que aún no cuentan con esta forma de comunicación, pero también apuesta por “volver a la cultura de la palabra y el libro impreso”.

La hora estelar de los padres

Siempre se dice que los padres son fundamentales en el proceso educativo de sus hijos, pero muchas veces este aspecto se delega, se subestima o simplemente se desatiende. Para Susana Pérez la situación de confinamiento ofrece una oportunidad para reformular el concepto de familia y su rol formador, lo que permitirá “sentir y descubrir nuevos aspectos de nosotros, nuestra pareja e hijos que no conocíamos”.

“El primer rol de los padres sería, además de protectores y proveedores, el de agentes socializadores, los que reservan espacios y tiempo en el hogar para la comunicación asertiva, establecen reglas y límites claros y la práctica de los valores universales”, opina la experta.

Agrega que los padres deben asumir el rol de estrategas, para potenciar actividades lúdicas que estimulen emociones placenteras; acompañantes presenciales, dejando de lado el uso del celular y atendiendo cada necesidad; comunicadores, para orientarlos sobre el difícil momento que atraviesa el país y el mundo; y gerentes del hogar, para establecer un balance ideal en el apoyo emocional y en los quehaceres domésticos.

Además Pérez recomienda a los padres ser sólidas y confiables figuras de autoridad “donde los niños, niñas y adolescentes, se sientan protegidos, amados, con conductas asertivas que han emulado en el seno familiar”.

Cambios, conductas y retrocesos

El temor natural de muchos padres es que la ruptura de la rutina para sus hijos traiga consigo cambios en sus hábitos y conductas. Susana Pérez recomienda a los padres involucrarse afectivamente para evitar traumas mayores. “El afecto y la transmisión de sus saberes, marcarán positiva o negativamente a sus hijos”, dice.

Recomienda que en caso de una alteración en el comportamiento o algunas conductas de los niños, revisarse como ejemplo y marcar la pauta tomando iniciativas para ofrecer un mejor equilibrio en las relaciones entre los miembros de la familia. “El hogar es una empresa donde hay que cuidar tanto lo que suma cómo lo que resta en la salud mental de todos sus integrantes”, concluyó.

@rborgesVT/VTactual.com

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