#VTanálisis Una Europa abierta al turismo se expone a segunda oleada del Covid-19

La Comisión Europea recomendó la reapertura de las fronteras en el bloque económico del viejo continente para dar la bienvenida al turismo, y buena parte de los países le han tomado la palabra. Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Suiza y Grecia lo hicieron desde el 15 de junio, mientras que España, Italia, Dinamarca, Portugal y Reino Unido, entre otros, decidieron esperar un poco más.

El llamado espacio Schengen, que suma a 26 países de la Unión Europea que abolieron los controles fronterizos en los márgenes comunes, se aventuró a dar este paso en medio del riesgo que supone el anuncio de una posible segunda oleada del Covid-19 en todo el mundo. Lo que para muchos es un síntoma de desconfinamiento, para otros resulta una maniobra peligrosa en medio de una pandemia de proporciones aún impredecibles.

El primer paso dado por los países de la UE, se abrió exclusivamente para ciudadanos europeos, tras más de noventa días de bloqueo por el Coronavirus. Ylva Johansson, comisionada de asuntos internos de la Unión Europea, sugirió que las fronteras «deberían abrirse lo antes posible» y algunos de los países que obedecieron ya pagan consecuencias.

Rebrotes y escotes

Alemania es uno de los países de la UE que más rápido se calzó los patines del desconfinamiento. Sus ciudadanos ya son recibidos como turistas en varias naciones de la Comunidad para disfrutar de las vacaciones de verano, que en esta ocasión vienen marcadas por estrictas normas de salubridad ante una pandemia que, a juicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no está siendo tomada muy en serio.

1500 alemanes que forman parte de un corredor turístico piloto abierto por España, ya se relajan en las Islas Baleares. Ellos son parte de los 11 mil turistas germanos que van de veraneo a esta región insular. Mientras tanto, este miércoles el país más poderoso de la UE recibió dos noticias que ponen a reflexionar sobre la pertinencia de esta decisión de abrir las fronteras.

Por un lado las autoridades de Berlín declararon cuarentena total en un barrio de la capital en el que habitan 369 familias, luego de hallar un brote infeccioso con 57 personas contagiadas de Covid-19. Por otra parte, en la localidad de Gütersloh, al este de Alemania, 657 trabajadores de un matadero dieron positivo al virus, desatando las alarmas y motivando el cierre de otros establecimientos. Por la empresa cárnica del grupo Tonnies, han pasado 7 mil trabajadores en los últimos meses de pandemia.

Turismo y segunda oleada

Siendo el sector turismo uno de los más desarrollados e importantes de los países europeos, no es despreciable la idea de reactivar una golpeada economía en la región dando apertura a sus actividades. Pero aunque las cifras de contagio y muerte hayan retrocedido de manera importante en Europa, la región está muy distanciada de normalizar su ritmo de vida.

Mientras América se convierte en el nuevo foco del Coronavirus y los contagios se multiplican de la mano de los desaciertos políticos, China anuncia la paralización de su vuelta a la normalidad ante un nuevo brote registrado en el gigante asiático esta semana. Todo este escenario apunta a que la normalización todavía no está al alcance.

Europa anunció la reapertura de sus fronteras a turistas de Estados Unidos, América Latina y Asia para el próximo mes de julio, aunque esta decisión está condicionada a la evolución de la situación sanitaria y la curva de contagio del Covid-19. Mientras en Europa se juega al ensayo y error, la inminencia de una segunda oleada ya toca la puerta.

Randolph Borges/VTactual.com

Flexibilización de la cuarentena hace temblar las estadísticas de Covid-19 en el mundo

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