#VTactualEntrevista “El asedio mediático contra Venezuela apuesta por el caos y la turbulencia”

La demonización mediática de la Revolución Bolivariana no es algo nuevo. Una agresiva campaña de desinformación a través de las transnacionales de la comunicación fue el preludio del Golpe de Estado de Abril de 2002. Una procesión de figuras de la industria cultural justificó la activación de “La Salida” en 2014. El asedio mediático llegó a su clímax en 2017 cuando disfrazaron las acciones terroristas opositoras como “legítimos actos de defensa” durante las guarimbas.

Asedio Mediático

En días pasados Elliott Abrams – designado por Trump como “enviado especial para Venezuela” – anunció el financiamiento de una campaña mediática «sin precedentes» contra la Revolución Bolivariana. Inmediatamente las agencias internacionales de noticias comenzaron a divulgar reportajes “apocalípticos” sobre el país sudamericano y un “conmovido” Leonardo Di Caprio se pronunció al respecto:

 

Di Caprio compartió fotografías de un reportaje publicado por la agencia de noticias AP para hablar de la «Crisis del agua» en Venezuela

Ante este panorama con sabor a “dejá vú” muchos se preguntan: ¿Se avecina una nueva ola de violencia? ¿EEUU ejecutará la amenaza de una intervención militar en Venezuela?

Para aclarar estas y otras interrogantes VTactual conversó en exclusiva con el politólogo, internacionalista y Mcs. en Filosofía de la Guerra, Antonio Blanco Sequera

El politólogo, internacionalista y profesor universitario Antonio Blanco Sequera

Hoy la estrategia del asedio mediático es la fragmentación

Blanco Sequera asegura que la agresión a Venezuela por parte de los EEUU ha sido continuada y sistemática. Responde a una serie de factores que involucra a distintos sectores y actores internos y externos. Su accionar es parte de la complejidad que envuelve las relaciones internacionales y la geopolítica en la actualidad: la emergencia de un nuevo orden mundial.

Según su visión esta nueva fase del conflicto interno venezolano es la del desgaste de los factores de poder que intentaron por la vía de la violencia tomar el gobierno. Hoy la estrategia es la de la fragmentación: intentar por la vía del Sharp Power  – poder penetrante o agudo – influir en la opinión pública nacional.

“Las condiciones están dadas debido a los problemas que atraviesa el país. De allí surgen distintas subjetividades: religiosas, políticas, de clase, etc.  La cibernética y el sobredimensionamiento del uso de las RRSS en Venezuela, son el caldo de cultivo para el desarrollo de este tipo de estrategias. El fin último es generar perturbación y turbulencia”

-¿Existen las condiciones para que se ejecute una intervención militar colonial en Venezuela?

En la actualidad, la transformación de la guerra determina la aplicación de nuevas estrategias y la nueva configuración geopolítica. Vivimos un tránsito de la unipolaridad a la multipolaridad o tripolaridad en las acciones diplomáticas. Es muy complejo para los EEUU llevar a cabo una invasión militar colonial a Venezuela. Este contexto determina más bien el desarrollo de estrategias mediáticas de Guerra Difusa como lo plantea el Ministro de la Defensa, Padrino López, o el desarrollo de una guerra Proxy a través de países vecinos hostiles.

– Hay quien sostiene que la campaña de Abrams contra Venezuela es una estrategia electoral de Trump para asegurarse el triunfo en Florida ¿Cuál es su opinión al respecto?

Sí, ciertamente el tema electoral tiene mucho peso en las acciones y planes por parte de la administración Trump. Sin embargo no debemos reducir todo a éste hecho. No debemos subestimar que dichas amenazas responden a una necesidad. Existe una pugna inter elite (Globalistas Vs Nacionalistas) que también tiene su expresión geopolítica.

Esto se destaca en el documento “A National Security Strategy of the United States” del entonces presidente G. Bush (padre) en agosto de 1991 y refrendado por su sucesor, Bill Clinton, en 1993. Este último, en su primer discurso sobre el “Estado de la Unión”  – enero de 1994 –  remarca la vigencia de determinados aspectos no tradicionales del planteamiento de la seguridad nacional. Esto se terminó naturalizando en la “A National Security Strategy for a New Century” (1997).

De allí que la fase de ataque contra la Nación venezolana está marcada por el decreto que declara a Venezuela como amenaza extraordinaria contra la seguridad nacional de Estados Unidos (2015). Ocurre en el momento en que nuestros ingresos anuales pasaron de 50 mil millones de dólares a 5 mil millones dólares, producto de la caída de los precios del petróleo y de la producción. Esto aunado al cierre de los mercados financieros para impedir la recuperación de la industria petrolera en el contexto de la aplicación de medidas coercitivas por parte de EE.UU.

La demonización de Venezuela no logrará parar los procesos sociales en el planeta

Ante la interrogante sobre el efecto que esta campaña de demonización de la Revolución Bolivariana podría tener sobre las protestas sociales anti sistema que se han llevado a cabo en otros países, Antonio Blanco asegura que el año que viene observaremos la profundización de las mismas.

“Los procesos sociales que se están generando en muchos países de la corriente neoliberal son producto de la emergencia de las grandes contradicciones a decir de Galtung ‘contradicciones que se convierten en crisis y las mismas determinan grandes cambios’. En los EEUU y UE están emergiendo las contradicciones sociales así como en algunos países de América Latina. Chile es un ejemplo.”

Protestas en Chile

China, Rusia e Irán: actores fundamentales contra el asedio mediático

Para este experto China, Rusia e Irán son un actor internacional fundamental en esta nueva fase de la historia. El nuevo mapa geopolítico requerirá para el logro de un equilibrio y de la paz tomar en cuenta los intereses de cada Estado, estar a la altura del desafío de los próximos años. “China hoy se presenta como el oxígeno de los países en desarrollo”, afirma.

-¿De qué manera podría romper Venezuela esta situación de bloqueo y asedio internacional?

Aquí vale la pena una reflexión colectiva y un desafío como nación. Es imperativo el fortalecimiento de las estructuras: sociales, políticas, económicas y culturales También están el rescate de la identidad y la conciencia sobre el papel que nos ha correspondido en este estadio histórico.

El sistema internacional sigue respondiendo a una política imperial; pero son las ideas  – sistema de Valores –  las que constituyen una de las dimensiones del poder estructural. Estas son las que pueden generar verdaderas condiciones de cambio.

El bloqueo es parte de una política de Estado de los EEUU, sea la administración que sea, continuará con ésta.

Enza García Margarit/VTactual.com

#VTactualEntrevista Poder militar en Venezuela, el freno al poder gringo

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