Zulia FC o cómo la defensa puede guiar el camino de un equipo de fútbol

Zulia FC marcó un hito histórico para el deporte venezolano. Solo un equipo del país ha llegado a cuartos de final en los casi 20 años que han pasado desde la creación de la Copa Sudamericana. Lo hizo esta temporada el club zuliano, marcando pauta para los clubes de fútbol venezolanos en los años por venir.

Su despedida del torneo no pudo ser más triste. Goleado en territorio argentino por el Colón, el equipo dirigido por Francesco Stifano además terminó con dos jugadores menos por expulsión y el terrible sabor en la boca de haber perdido una oportunidad de oro. Venían de ganar el partido de ida jugado en Maracaibo por marcador de 1-0 y mantener el 0-0 durante el primer tiempo en Argentina.

Un terrible segundo tiempo condenó a los zulianos a perderse la primera semifinal para un equipo venezolano en la historia de la Copa. Antes de ello, el paso del Zulia por el torneo había sido prácticamente inmaculado. Y una de sus claves, tenía nombre propio: Leo Morales.

El veterano arquero había resultado casi imbatible hasta ese momento. Sus números hablaban por sí solos. Líder en 6 aspectos estadísticos entre los porteros del torneo, Morales fue una presencia dominante en las canchas suramericanas: mejor en “supersalvadas”, con 12; atajadas (45); penales tapados, con 5; intercepción de goles (11 en total) y también en tiros tapados, con 22. Además, compartía el liderato en arcos dejados en 0, con 4.

Además, Morales estaba entre los 5 arqueros con más pases acertados, igualado con Cassio Ramos, del Corinthians brasilero, con 132. Eso sí, el porcentaje del venezolano era el más bajo entre ese grupo de cinco: 72%.

Los jugadores del Zulia FC celebrando durante su participación en la Copa. Foto: Twitter @zuliafc.

El éxito determinado por el bloque

La actuación de fue muy destacada, pero el éxito del guardameta no fue un esfuerzo individual. La base del equipo de Stifano era precisamente un claro bloque defensivo que protegía en todo momento a su portero. El propio entrenador lo reconocía meses atrás, durante una entrevista concedida a La Pizarra del DT.

Para Stifano, la aproximación al mejor fútbol del Zulia FC era clara: “apostamos que lo defensivo es lo prioritario por la clase de jugadores que tenemos”. Y fue más allá, justificando la elección de un entrenador de un estilo defensivo. “Cuando dicen que ese equipo juega bien o juega mal, hay que ser muy comedido”, dijo al respecto para luego completar recordando que si la idea es salir a evitar encajar goles, salir de un partido con el 0-0 es jugar bien al fútbol: “Jugar bien es cuando el equipo cumple lo que uno trabajó durante la semana, eso es jugar bien”.

Esa fue precisamente la esencia del equipo venezolano en el torneo. Antes de los 4 goles encajados en menos de 45 minutos, que los sacaron de competencia, el registro de su arco daba miedo. En 7 partidos antes de esa vuelta contra Colón, solo habían recibido 5 goles, dejando el arco en 0 cuatro veces durante la Copa.

Se trató además de un equipo muy ordenado y limpio a la hora de defender. Más de 70% de acierto en los quites de balón y apenas 108 faltas a lo largo del torneo dan fe de esa efectividad. Para hacernos una idea, el Caracas FC, que apenas jugó 4 partidos antes de caer eliminado del torneo, tuvo más tarjetas amarillas (13) que el Zulia FC (12).

El rendimiento defensivo del Zulia FC marcó su buena actuación en la Copa Suramericana. Fuente: conmebol.com

El fútbol venezolano en competiciones continentales

La historia de los clubes venezolanos en torneos continentales no ha sido la mejor. Antes del logro del Zulia, solo dos equipos habían alcanzado al menos Octavos de Final en la Sudamericana, mientras que en Copa Libertadores apenas cuatro veces ha accedido un equipo venezolano a Cuartos de Final. Del momento en que lo hizo el último de ellos, el Caracas FC, ha pasado ya una década.

De ahí que las expectativas de los rivales de clubes venezolanos ante cada nueva temporada no suelan ser más que evitar tropiezos “innecesarios”. También de ahí la importancia que marca la temporada de este Zulia FC en la Sudamericana 2019. En particular, el mensaje de Stifano cobra una fuerza fundamental: “jugar bien” significa lograr los resultados, aunque eso signifique sacrificar vistosidad y trabajo ofensivo.

El balompié venezolano ha crecido indudablemente en los últimos 20 años. El interés del deporte más seguido del mundo en territorio del país suramericano ha ganado terreno, especialmente por los recientes éxitos de la selección nacional. Ahora falta que los clubes repliquen los éxitos del conjunto nacional. Estos siguen siendo vistos como “cenicientas” en las competiciones internacionales, a diferencia de la “Vinotinto”.

La selección se ha ganado el respeto de sus pares, no solo por el cuarto lugar de la Copa América Argentina 2011 (que ya parece lejana), sino porque salen siempre a competir. Toca a los clubes locales ganarse ese mismo respeto. Un primer paso sería que el Zulia FC mantenga el nivel mostrado este año en futuras ocasiones.

JI

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