Quema del Waraira Repano ¿obra del fascismo?

El ministro venezolano de Ecosocialismo de Venezuela, Heryck Rangel, confirmó este martes que las autoridades controlaron totalmente el incendio que afectó al Parque Nacional Waraira Repano, área bajo régimen de administración especial que protege la montaña que separa a Caracas de la costa del mar Caribe y es considerado el pulmón vegetal de la capital venezolana.

Incendio en el Waraira Repano
El pasado 22 de febrero un incendio de menor escala afectó al sector Estribo Duarte

Rangel no descartó que las llamas se produjeran de forma intencional por lo cual los cuerpos de seguridad del Estado iniciaron las investigaciones del caso, pues un estimado del 70 por ciento de estos fuegos son provocados mientras que el 20 por ciento se genera por negligencia.

La coincidencia de este siniestro con otra serie de recientes sabotajes que han afectado al sistema eléctrico nacional y otros sectores que dependen del suministro eléctrico como el abastecimiento de agua, la industria petrolera, el comercio de alimentos y bienes, el sistema financiero, entre otros, resultan cuando menos sospechosos en un momento político muy delicado para el país suramericano.

El interés manifiesto y público de la Casa Blanca y otra serie de gobiernos de América y Europa por desplazar del poder al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, e instalar en su lugar al autoproclamado presidente interino, el diputado opositor Juan Guaidó, ha estado acompañado de múltiples y severas sanciones contra la principal industria del país, la exportación de petróleo, en desconocimiento al marco constitucional y legal de la nación.

En este complicado panorama se produce la quema del Waraira Repano que de acuerdo a lo señalado por el ministro del Interior y Justicia venezolano, Néstor Reverol, pudo haber sido un incendio forestal provocado.

El pasado 22 de febrero, ya en plena conflictividad política, manos inescrupulosas produjeron otro siniestro forestal provocado en la Gran Caracas, específicamente en el Parque Gustavo Knoop, en la ciudad de Los Teques, estado de Miranda, que causó afectaciones en al menos 200 metros cuadrados de área vegetal.

Mientras se producía este incendio el mismo día las llamas también afectaron al Wararira Repano, con un siniestro de menor escala que el actual pero que casualmente se inició en la misma zona, el sector Estribo Duarte en el este caraqueño.

Es un hecho comprobado que en Venezuela durante otras intentonas por derrocar a la Revolución Bolivariana sectores fascistas no han tenido escrúpulos en destruir animales y plantas con la intención de impulsar sus siniestros intereses.

Tal fue el caso de Kity, una gatita asesinada durante las llamadas guarimbas del año 2017 por haber sido acogida en el hogar de una chavista que distribuye las bolsas de alimentos del programa oficial CLAP en su comunidad, un sector de clase media del este caraqueño donde la mayoría son opositores.

YBV

Artículos relacionados