EE.UU. ya es por mucho el país con más contagios por Coronavirus del mundo. Con más de un millón de enfermos y los muertos rozando los 60.000, en toda desgracia siempre hay alguien que se beneficia.

Por ejemplo, General Motors, que firmó un contrato por más de 480 millones de dólares con el Gobierno de #DonaldTrump.  Y con este dinero, GM produce 50.000 máscaras por día, aproximadamente 1.500.000 al mes, para abastecer al mercado de EE.UU., utilizando los materiales de filtros de aire de vehículos que ya tenían en sus depósitos.

Otras empresas que entraron al juego fueron Ford, 3M y GE Healthcare que anunciaron la fabricación de al menos 100.000 protectores faciales por semana, negocio que les ha traído muchos beneficios.

Desde enero, 3M ha doblado su producción de respiradores tipo N95 hasta alcanzar una capacidad de producción de 1100 a 2000 millones al año en todo el mundo en los próximos 12 meses, atendiendo no sólo al mercado estadounidense, sino que vende a Asia y Europa.

Según 3M, el 90% de sus masacarillas tipo N95 son vendidos a los servicios de salud pública y privada, así como a compañías que deben permanecer operativas del sector energía, alimentario y farmacéutico en todo el mundo.

Y de esa cifra más de un millón van a los trabajadores de la salud del sistema estadounidense.

Pero eso no es todo. Además de su producción local de 35 millones de mascarillas en sus fábricas de EEUU, la administración de #DonaldTrump autorizó a 3M a importar a partir de abril, 166.5 millones más de sus fábricas en China, plan que no le impide seguirle vendiendo estos implementos a Canadá y América Latina.

Es por ello que 3M espera aumentar la capacidad de fabricación de su planta en China a 50 millones por mes, un incremento de 200% con respecto a sus niveles de producción de 2019.

Conoce en este #VTnúmeros cómo dos gigantes automovilísticas estadounidenses y la transnacional 3M han hecho de la necesidad de respirar de los pacientes graves con Covid-19 el negocio de la década, duplicando hasta en 200% su producción y exportando estos materiales a Europa, Asia y América Latina, con ganancias que se proyectan como multimillonarias.

Maya Monasterios Vitols/VTActual.com

#VTnúmeros Covid-19 le puso la corona al fracaso del sistema capitalista

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