#VTesencia Los Kariñas: Una mirada integradora de saberes

Kashaama es una de las localidades más representativas del pueblo Kariña y se encuentra ubicada en el municipio Pedro María Freites, al sur del estado Anzoátegui, región oriental venezolana. Se presume que estos indígenas descendientes de los aguerridos Caribes vinieron de migraciones norteñas o de lo más profundo de la selva amazónica. Estudios antropológicos y psicológicos realizados a las comunidades Kariñas dan como resultado una valoración profunda a la conformación integradora de sus saberes ancestrales que enriquecen la cultura nacional y universal.

Los kariñas

Cambios en una estructura de vida

Durante el siglo XX, el espacio geográfico perteneciente a los Kariñas sufrió una acelerada transformación a partir de la década de los 30. El incremento de las actividades agroindustriales con el establecimiento de la industria petrolera en esta localidad del estado Anzoátegui, generó una serie de impactos en las costumbres de los indígenas, alterando el patrón de asentamiento fijo. La presión misionera católica y la militar fueron el motivo para que los Kariñas comenzaran a agruparse en aldeas, algunas se mantuvieron dispersas y otras desaparecieron.

Principios familiares

Para los Kariñas la figura central es la mujer, porque se encarga de garantizar la transmisión de valores, saberes, el arraigo a su espacio específico, cuidar a los niños y llevarlos al Püidai -sacerdote de la tribu- en caso de enfermedad. A muy temprana edad –siendo adolescentes- se realizan los matrimonios en esta etnia indígena bajo algunas variantes; el esposo es absorbido por la comunidad a que pertenecen los padres de la esposa, rindiéndoles honores y poniéndose al servicio de ellos. Las relaciones extramatrimoniales en la mujer no son bien vistas, pero al hombre le está permitida la poligamia -tener otras parejas-.

La unión familiar

Los Kariñas y sus viviendas originarias

La sabia naturaleza les ha brindado los insumos necesarios para sobrevivir y estando organizados en un plan de trabajo según sus necesidades, diseñan como primer paso sus hogares llamados “churuatas”. Utilizan madera para crear columnas y una estructura cónica que luego es cubierta con palmas de moriche. Estas viviendas artesanales son frescas e impermeables, la comparten entre varios de sus familiares. Como dato curioso, en el gobierno de Carlos Andrés Pérez entre 1974-1979, sin consultarles se construyeron unas casas de bloques, las cuales no gustaron, por lo que los Kariñas decidieron seguir viviendo en sus cómodas churuatas.

Churuata, la estancia compartida

Los Kariñas y el comercio

La producción que ofrece en su mayoría este pueblo originario venezolano es artesanal y agrícola, de trabajo colectivo que podemos llamar comunitario. Más que comercio es un intercambio -trueques- que realizan entre ellos para obtener diversos productos. A parte de trabajar en la cosecha de sus tierras, cacería y pesca, también trabajan de manera hermosa la artesanía autóctona como la cerámica, tejidos de algodón, la emblemática fibra de moriche con la cual elaboran cestas, collares, sombreros, bolsos, hamacas –utensilio para dormir- y la comercialización a gran escala del nutritivo casabe -torta o pan de yuca-

Muestra de productos artesanales Kariñas

Gastronomía ancestral

La variedad de sabores y aromas de siglos pasados se mantienen hasta la actualidad. En estos cálidos hogares nunca faltan las carnes saladas y condimentadas con hierbas aromáticas, los pescados de río asados o ahumados, cangrejo rojo, el picante de ají, el casabe, frutas, verduras, bebidas típicas fermentadas a base de batata, yuca o maíz y el emblemático coporo -pez de agua dulce- en sopa o frito-. Se recomienda degustar estos deliciosos platos que son de fácil preparación.

Coporo frito, con yuca, ensalada y platano

Ritos, cantos, festividades y trajes típicos

La convivencia socio-cultural en esta comunidad indígena comprende una serie de actividades que van desde lo sagrado hasta lo festivo. Durante estas actividades de encuentro, se refleja el uso de trajes típicos. El hombre utiliza el “Pentü” -falda de color azul marino- y la “Naaba tümüeran” – vestido femenino adornado con cintas de diferentes colores-. El canto, la música y el Baile del Mare Mare, son la máxima expresión tradicional del pueblo indígena kariña. Los difuntos tienen su fiesta llamada “El Akaatompo”, que se celebra el 1 y 2 de noviembre donde se demuestra un alegre rencuentro con los familiares fallecidos.

A continuación, te invitamos a tomar unos minutos de tu tiempo y disfrutar de este micro documental del Akaatompo Kariña.

Lisdhe Ramos/VTactual.com

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