VTanálisis: Los temores de Hillary

Hillary Clinton carga nuevamente contra Rusia y su presunta vinculación con el actual Gobierno de EE. UU. liderado por #DonaldTrump, en una supuesta operación que utiliza como principal herramienta la piratería para afianzar la campaña electoral del magnate, de cara a los próximos comicios del 3 de noviembre.

De acuerdo con la excandidata presidencial, la gestión de #DonaldTrump sería la autora intelectual detrás de los ataques en contra de la compañía de gas ucraniana Burisma, en la que trabajó uno de los hijos del precandidato demócrata a la presidencia, Joe Biden.

Para Clinton, el hackeo de los sistemas informáticos de Burisma, serían parte de una estrategia del huésped de la Casa Blanca para encontrar material comprometedor sobre Hunter Biden, que pudiese utilizarse en contra de su padre en la campaña por la presidencia.

De acuerdo con una investigación publicada por el diario The New York Times, los temores de la excandidata no serían infundados, pues el método utilizado para vulnerar los sistemas de Burisma están estrechamente relacionados con los empleados en 2016 para interceptar los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (DNC, por su sigla en inglés) que finalmente fueron expuestos por el portal Wikileaks para demostrar que pudo haber fraude en la elección de Clinton como candidata a las elecciones del 2016.

Lo más resaltante dentro de las denuncias de Clinton serían las razones por las cuales Rusia, uno de los principales antagonistas a las políticas de EE. UU. ayudaría al actual gobierno estadounidense en su carrera por la reelección.

Y es que aunque el propio #DonaldTrump ha asegurado que no solicitó ningún tipo de ayuda por parte del gobierno ruso, expertos aseguran que Vladimir Putin no estaría propiamente colaborando con el Jefe de Estado norteamericano sino defendiendo sus propios intereses en la región.

Luego de que EE. UU. decidiera acabar con el financiamiento a países del Medio Oriente como Egipto, Rusia se propuso llenar el vacío que había dejado el gobierno estadounidense. Y no sólo lo hizo económicamente sino también en el aspecto político, usando a su favor que varios países del Golfo Pérsico ya no confían en #DonaldTrump como “protector” de la región (porque en la práctica lo que hace es aprovecharse de los recursos y la influencia que tienen estos países), luego del ataque perpetrado contra las instalaciones de la empresa Saudi Aramco en Abqaiq.

Ese evento está catalogado como el comienzo del fin de la influencia estadounidense en Medio Oriente y sus consecuencias se profundizaron cuando el magnate decidió retirar sus tropas del norte de Siria, un acontecimiento que terminó de coronar a Rusia como la potencia más influyente en la región.

Podría decirse que el juego de Rusia no es meterle el pie a su enemigo, sino permitirle que pueda caer tranquilamente mientras él aprovecha a su favor la corriente de viento que genera la caída.

Andreína Ramos Ginés/ VTActual.com

#VTAnálisis: Impeachment contra #DonaldTrump a toda marcha

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