#VTAnálisis: Nueva caravana, nuevos abusos

Mientras una nueva caravana de migrantes intenta abrirse paso hacia EE. UU., quienes esperan una respuesta a su solicitud de asilo en México o simplemente residen como ilegales en territorio estadounidense se enfrentan a violaciones de sus derechos, torturas y abusos de todo tipo que vulneran su condición humana y les deja indefensos ante la mirada cómplice de las autoridades.

Después de que en 2018 alrededor de 10 mil migrantes emprendieran una kilométrica marcha hacia EE. UU. atravesando Centroamérica, otro grupo de ciudadanos de países como Honduras, Guatemala y El Salvador se han unido para iniciar otra caravana que intentará lograr lo que sus antecesores no pudieron.

Migrantes atraviesan el Río Grande para llegar a EE. UU.(AFP)

Sin embargo, pocos apuestan al éxito de esta nueva ola migratoria pues las autoridades mexicanas y estadounidenses ahora se encuentran preparadas, y con instrumentos legales en mano, para impedir el paso de estas miles de personas que abandonaron sus hogares a principios de enero para buscar su propia versión del famoso, pero falso, sueño americano.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración (INM) mexicano, se estima que entre siete y ocho mil personas llegarán en los próximos días a la frontera de México para intentar atravesar los controles impuestos por las autoridades. De ese grupo, unos dos mil 100 ya han sido capturados en los estados de Chiapas y Tabasco. Mientras tanto, otros más hábiles que lograron pasar los puestos fronterizos se enfrentan a las mafias de coyotes y narcotráfico que abundan en la zona.

Son estas mismas mafias las que obligan a las niñas y mujeres migrantes a pagar con su cuerpo los servicios de traslado hacia el otro lado de la frontera. Cifras del Movimiento Migrante Mesoamericano aseguran que 7 de cada 10 mujeres que deciden integrarse a estas caravanas son víctimas de abuso sexual.

Esta realidad obliga a muchas de ellas a aceptar como un sacrificio la violación y a prepararse con anticonceptivos hormonales como el Depo-Provera (que tiene una efectividad del 94 por ciento durante tres meses en mujeres de complexión delgada) para evitar embarazos no deseados. La cuestión es: ¿cómo se protegen de las secuelas psicológicas que son consecuencia de esta experiencia?

Migrantes esperan su ingreso en la frontera con México

Quienes no hayan leído anteriormente sobre las motivaciones de un migrante para abandonar su país pueden pensar que iniciar esta travesía es una completa e ilógica locura. Pero para la mayoría de ellos, quienes provienen de Honduras, Guatemala o El Salvador, regresar a sus países es sinónimo de muerte.

En efecto, la Organización Mundial de la Salud declaró que en esos tres países se vive una epidemia de violencia cuyo resultado es uno de los índices de homicidios más elevados del mundo.

Y es que las llamadas maras o pandillas -organizaciones criminales conformadas por decenas de miles de personas que cuentan con armamento de guerra- azotan a toda la población y se fortalecen con el consumo de drogas de EE. UU., considerado el mayor consumidor de cocaína del planeta.

Migrantes aguardando en puntos fronterizos entre Guatemala y México (AFP)

Pareciera que no hay escapatoria para la tragedia que protagonizan los migrantes, quienes incluso toman decisiones desesperadas como enviar a sus hijos solos hacia EE. UU. para que algún familiar que se encuentre legal en ese país confirme el vínculo y lo tenga bajo su custodia mientras ellos esperan la respuesta a sus solicitudes de asilo.

En resumen, les toca decidir entre quedarse en su país y entregar sus hijos a las maras o emprender un largo camino, que quizás no tenga final, hacia lo que ellos consideran una esperanza pero que en la practica se convierte en el más cruel de los infiernos.

Andreína Ramos Ginés/ VTActual.com

Migrantes impulsan caravana hacia la frontera mexico-estadounidense

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