Violencia: la exportación silenciosa desde EE.UU. hacia México

“Divide y vencerás”, reza la práctica del antiguo imperio romano que ha sido aplicada por todos los imperios de la historia. En el caso estadounidense el alcance ha ido mucho más allá y se ha reinventado una nueva estrategia para dominar a sus “territorios conquistados” bajo la consigna “te destruyo y te haré dependiente”. México vive este proceso de destrucción interna con mayor contundencia que cualquier otro país de la región, al punto de que su economía, formal e informal exporta hacia Estados Unidos el 80% de sus mercancías, según cifras que provee el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Pero al contrario de lo que se pudiera suponer, este dinamismo económico sólo beneficia a los estadounidenses y a unos pocos empresarios mexicanos. Mientras eso ocurre, y el gobierno de #DonaldTrump echa a patadas a los migrantes mexicanos, desde Estados Unidos se promueve una invasión silenciosa que está desmoronando los cimientos de la sociedad mexicana: la violencia.

La violencia en México crece tan rápido como el flujo de armas de fuego hacia tierras aztecas. 22 armas ilegales pasan a México cada dos horas.

Según el gobierno mexicano, unas 567 armas de fuego ingresan ilegalmente por la frontera estadounidense a diario. Es la “migración silenciosa” que siembra de verdadero terror al pueblo azteca, que sin vivir en guerra, contabilizó más de 29 mil asesinatos en 2018, según reporta la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. México vive una tremenda ola de violencia importada desde Estados Unidos, que sometió a un pueblo a la esclavitud de matarse entre sí mismos, para controlar a una sociedad con valores invertidos que ve en el “sueño americano” la solución a sus males.

Reciprocidad

El canciller mexicano Marcelo Ebrard, exhibió orgulloso la cifra de 56% de reducción del flujo de migrantes desde México hacia Estados Unidos. A cambio, el funcionario pidió al vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que su país hiciera mayores esfuerzos en reforzar los controles que permiten el paso de armas ilegales desde su país hacia México. “Queremos congelar el tráfico de armas ilegales”, dijo Ebrard, quien reconoció que esto “nunca se había hecho”.

El canciller mexicano pidió mayores controles en el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia su país.

Para tener una idea del daño que este negocio ilegal hace en la sociedad mexicana, sirve el ejemplo de la fronteriza Ciudad Juárez. En lo que va de septiembre, la peligrosa ciudad reporta ocho asesinatos diarios y el 90% de las armas utilizadas para tales fines, fueron adquiridas en tiendas deportivas estadounidenses en Nuevo México. La fiscalía local reporta que la mayoría de los asesinatos se cometieron con armas compradas en Estados Unidos en los últimos 90 días.

RB

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