Así se han comportado los precios antes de las elecciones en Venezuela

Los precios en Venezuela desafían la ley de gravedad de Isaac Newton, aquella que contempla que todo lo que sube, baja inevitablemente por la fuerza gravitacional de la tierra.

No ocurre los mismo con el alto costo de los bienes de consumo, cuya fuerza, el dólar ilegal, puede bajar y fluctuar, pero nunca incide en el precio de los productos y servicios en el país, por el contrario, el espiral inflacionario parece socavar cada hora que pasa el ingreso salarial de los venezolanos.

No todo lo que sube, baja

El pasado 01 de diciembre el dólar negro pasó la «barrera de los 100» ubicándose en un precio de 103.024,27 bolívares por dólar. Esto, para quienes no viven en Venezuela, es más del 50% del sueldo mínimo base de cualquier trabajador, un monto que se ubica en 177.507 Bs.

Pese a que días después de sobrepasar los 100.000 bolívares, el precio bajó casi 10.000 bolívares, los precios no bajaron, por el contrario, en muchos locales comerciales se mantuvieron o aumentaron. La inflación es uno de los problemas económicos que mayor impacto tiene sobre la clase trabajadora y su poder adquisitivo. A vísperas de las elecciones municipales y la emocionalidad del voto en Venezuela nos preguntamos ¿será el aumento de los precios una estrategia política?

¿Por qué suben los precios en Venezuela?

La investigadora y economista Pascualina Curcio explica que el «factor determinante de la inflación en Venezuela ha sido, históricamente, el valor de la moneda, es decir, el tipo de cambio». En los casos en los que han regido políticas con el tipo de cambio fijo (control cambiario), el valor que ha influido los precios internos es el que marca el mercado paralelo e ilegal.

Al menos dos razones inciden en la fijación de precios conforme al dólar paralelo: primero, la alta dependencia de las importaciones de la mayoría de los bienes y servicios. El 20% de lo que se importa son bienes listos para el consumo que no pasan por un proceso de producción interno. El 58% corresponde a materias primas e insumos necesarios para los procesos de producción interna, y el 21% se destina a la formación bruta de capital fijo, es decir, maquinarias y equipos necesarios para la producción.

El segundo factor determinante es la alta concentración de las importaciones en monopolios u oligopolios empresariales, «las cuales teniendo el poder de marcar los precios de los bienes importados, realizan la conversión de dólares a bolívares tomando como referencia el tipo de cambio más alto (el del mercado ilegal) aunque los hayan adquirido a tasa preferencial», expresa Curcio.

El precio del dólar en manos de unos pocos

Las importaciones en el país dependen de pocas empresas; según un trabajo de investigación de Curcio, entre 2004 y 2012, las divisas preferenciales fueron entregadas a 10.374 empresas, es decir, 3% del total de unidades económicas censadas por Cadivi.

El poder de decisión sobre el dólar paralelo, que hemos explicado antes,  influye en los precios internos, está en manos de unas pocas empresas que deciden cuando varían los precios en el país y en qué momento, con ahínco especial en los días pre electorales.

Curcio, explica que la variación del precio del dólar con respecto al bolívar, no responde a elementos cambiarios de oferta y demanda o cantidades de reservas, sino a las necesidades de grupos de poder económico, alterando, de esta manera, los niveles de precios en la economía e induciendo la inflación.

Inflación inducida pre electoral

La referencia inmediata para el dólar ilegal es el portal DolarToday, un medio abiertamente opositor que se impuso como el marcador nacional del precio del paralelo. En efecto, este portal aumenta de forma especulativa el precio del dólar cada vez que se acerca una contienda electoral; inmediatamente los comercios ajustan sus precios a este referente creando inflación.

La volatilidad del precio de la divisa negra de este portal, que corresponde a razones políticas y no económicas, hace que cada vez las empresas y comerciantes tengan incertidumbre sobre la capacidad de reposición de productos. En  muchos casos, el comportamiento especulativo que DolarToday ha impuesto, desde su postura política antigobierno, ha sido tomada como una cultura para los empresarios.

De hecho el precio paralelo ha pasado de 103.024,27 por dólar, a 92.778,11 el pasado viernes, pero los precios de los bienes de consumo siguen en aumento. La sensación de caos y orfandad que genera en las personas la falta de dinero para cubrir sus necesidades básicas, influye directamente en el ánimo, más aún en el ánimo para votar.

Cosas como: «este gobierno no sirve», «si aumentan el sueldo aumentan los precios», «compremos esto antes de que suba el dólar», «dolartoday es del gobierno», se escuchan con frecuencia en la calle como parte de las conclusiones de quienes no saben bien cómo funcionan las variables económicas.

Mientras el gobierno centra sus políticas económicas en la protección de salarios y la aplicación de políticas alimentarias, un portal controlado por poderosos sectores empresariales antigobierno sigue desafiando la Ley de Gravedad, y pulsando precios especulativos como arma política contra su enemigo.

AMR

En Venezuela: Dólar paralelo, vida paralela

 

 

 

 

 

Artículos relacionados