«Venezuela es un país chavista»

Durante una entrevista televisiva, Óscar schemel, sociólogo y presidente de la encuestadora Hinterlaces, sostuvo que «el chavismo sigue siendo la fuerza política, social y simbólica más representativa del país», aunque no tenga una fuerza mayoritariamente electoral.

Explicó que “las crisis económicas siempre afectan las hegemonías”, pero  debido a los problemas económicos y sociales en el país, generados por la guerra económica, no ha habido un «movimiento de péndulo, de la izquierda a la derecha», sino que la gente se ha movido hacia el centro, para Schemel, esto se debe a que la transformación cultural del venezolano «ha sido muy influenciada por el discurso pedagógico del comandante Chávez» y que la gran mayoría del país respalda las banderas fundamentales de la revolución, como la inclusión, la justicia social pero también exigen eficiencia.

Oposición desconectada de lo popular

En contraste, afirmó que la oposición no conecta con las clases populares del país. «Tienen dificultad para movilizar a los sectores populares. Cuando ocurren los linchamientos, se muestra el desprecio de clase por los sectores populares, eso es lo que polariza al país. Desprecian, subestiman, descalifican la condición popular, mucho más la condición de chavista, por eso les ha costado tanto sintonizar con las clases populares», argumentó el sociólogo.

Indicó que la derecha venezolana  abandono desde el inicio de la revolución, la ruta electoral, razón por la cual han emprendido durante casi 20 años diferentes rutas: guarimbas, violencia, conspiraciones. «Incluso cuando han ganado, siguen en la ruta insurreccional, no le interesa un estatus un modelo donde haya convivencia o alternancia o conciliación, su objetivo es caotizar al país y generar un clima para el aniquilamiento del chavismo».

Para Schemel, esta es la razón por la que este sector apela a la guerra no convencional «que es simbólica y apunta a la destrucción del estado nación… No están en su discurso las palabras convivencia, diálogo,  están las palabras transición, desalojo, pero el pueblo venezolano está apostando a la paz a la estabilidad y la convivencia».

Refirió una encuesta en la que el equipo de Hinterlaces consultó a la gente, independientemente de su militancia política, quién podría ser un candidato presidencial en unas elecciones primarias opositoras, la mayoría (38%) opinó que ninguno de sus dirigentes, en segundo lugar, Lorenzo Mendoza, empresario, dueño de Empresas Polar. Destacó que lo ven más como «un ejecutor».

Recalcó que la dirigencia opositora no tiene apoyo de calle, ni mensaje, ni códigos, a diferencia del chavismo. «La oposición ha pasado 20 años ignorando y subestimando al chavismo como forma de cambio social, tienen que entender que dificilmente podrán aplastar al chavismo», concluyó.

JS

 

 

 

 

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