Banco Mundial ya tiene su receta para Venezuela

Combatir la hiperinflación, aumentar la producción de petróleo y atender el área social don los tres pilares fundamentales de toda ayuda que el Banco Mundial (BM) ha ofrecido a países en crisis desde el inicio de su historia, una receta conocida por la mayoría de naciones endeudadas y dominadas que recorrieron por inocencia o por convicción al organismo, en medio de una dificultad.

De acuerdo con Carlos Végh, economista jefe del BM para América Latina y el Caribe, esa fórmula ayudaría a Venezuela a salir en un breve lapso del atolladero en el que se encuentra pero a un elevado costo que implicaría el endeudamiento de la nación caribeña por decenas de miles de millones de dólares, según sus propias estimaciones.

Este compromiso dejaría al país ante un probable incremento de su Producto Interno Bruto, pero con serios problemas de carácter social como ha ocurrido con Argentina en donde fueron despedidos buena parte de los empleados públicos y no se ha evidenciado una real mejoría de la hiperinflación, entre otras calamidades que la población ha tenido que soportar con la llegada de Mauricio Macri al poder.

A pesar de estos antecedentes, Végh aseguró que para el Banco, las prioridades serían combatir la pobreza, que estiman en 90 por ciento, y abordar la falta de comida y medicamentos.

Fondo Monetario Internacional apoyaría al Banco Mundial en su proyecto de «ayuda» a Venezuela.

Sin embargo, acepta que la atención en esta área demoraría supuestamente por lo profundo de la crisis aunque es evidente que entre lograr algún tipo de beneficio para los actores económicos y ayudar a los ciudadanos a superar las desigualdades, este organismo -así con el Fondo Monetario Internacional (FMI)- preferirá lo primero.

Por otra parte, Végh señala que el BM no aplicaría una dolarización para el país puesto que se ha demostrado que el 95% de las hiperinflaciones se solucionaron eliminando el déficit fiscal con ayuda financiera, y estableciendo un tipo de cambio fijo del dólar a la moneda doméstica por un plazo establecido, que luego se puede flexibilizar.

Finalmente, señala que para ejecutar el plan tendrán que participar otros organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina, junto al BM y al FMI.

ARG

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