El Vaticano busca redimirse ante pedofilia de sacerdotes

En una demostración de tolerancia cero ante las denuncias de pedofilia que inundan a la iglesia, el Papa Francisco ha decidido aceptar la renuncia del arzobispo de Adelaida, Philip Wilson, condenado por encubrir los repetidos abusos cometidos por el sacerdote James Fletcher.

El exarzobispo, de 67 años, se había rehusado a dimitir alegando que quería esperar que finalizara su proceso de apelación, cuando el 3 de julio fue condenado a 12 meses de cárcel.

Sin embargo, debido a su condición física, el magistrado Robert Stone dijo que a Wilson se le darían seis meses de detención domiciliaria, seguido de seis meses de libertad condicional.

Exarzobispo, Philip Wilson, a su salida de los juzgados.

Igualmente, Stone, señaló durante su decisión que ahora había «mucha protesta pública» contra el encubrimiento de abuso infantil en la Iglesia católica y otros grupos religiosos y consideró que es un tema que debe “considerarse serio” pues al ocultar el abuso, se demuestra que se están colocando “las necesidades del perpetrador por encima del niño«.

Este hecho se suma a la suspensión, por parte del sumo pontífice, del reconocido cardenal estadounidense Theodore McCarrick, prohibiéndole ejercer sus funciones mientras se desarrolla la investigación ante las acusaciones de abuso sexual en su contra.

McCarrick es un sacerdote que hizo carrera en la arquidiócesis de Nueva York, donde llegó a arzobispo y en el año 2001 fue trasladado a Washington.

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NP

 

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