#VainaVerdeVT 7 evidencias del fin del mundo

Hablar sobre el fin del mundo no es amarillismo ni representa un desacierto. Luego de que las consecuencias de la industrialización y de la acción del hombre sobre el medio ambiente comenzaron a hacerse palpables, muchos científicos han asegurado que la vida en este planeta, como la conocemos, podría estar muy cerca de llegar a su final.

Por más que uno o dos gobiernos quieran imponer otra matriz de opinión -una en donde el Cambio Climático es una mentira para obtener dinero fácil de las naciones potencia- las inundaciones, los peligrosos huracanes, la cruel sequía, la extinción de las abejas y el deshielo; entre otros efectos de este fenómeno, hablan por sí solos.

Para demostrar que el calentamiento global es cierto y que responde a la inconsciencia del hombre, VTActual presenta 7 evidencias que vaticinan el fin del mundo:

7. Intensos huracanes y ciclones

Desde el siglo XVIII, poco después de que comenzara a extenderse por todo el mundo la Revolución Industrial, el comportamiento del clima comenzó a variar. Aunque los huracanes y ciclones más mortales se han presentado entre los siglos XX y XXI -en correlación con la profundización del calentamiento global- ya en el siglo XVII se producían con más frecuencia que en anteriores períodos. Una muestra de ello fue el ciclón de Calcuta (India) registrado en 1737 que ocasionó 381 litros de lluvia por metro cuadrado en seis horas y causó la muerte de entre 300 mil y 350 mil personas.

Más recientemente, los huracanes Katrina y María, han provocado además de muerte y destrucción el desplazamiento de cientos de miles de personas en EE. UU. y Puerto Rico, respectivamente.

6. Fuertes y constantes inundaciones

Son el desastre natural más frecuente en América Latina, de acuerdo con estadísticas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que también aseguran que se han intensificado en la región desde 1970. El mismo estudio destaca que, extrañamente, muchas de estas inundaciones se presentan en verano, una temporada inusual para las precipitaciones. Esto demostraría cómo el cambio climático está exacerbando la magnitud y frecuencia de este tipo de fenómenos.

5. Aumento del nivel del mar

Es la principal consecuencia del deshielo y amenaza con desaparecer el 50 por ciento de las playas antes de que acabe el siglo XXI. Desde el año 1993, el incremento en los niveles del mar se ha hecho aún más notable. Entre 1900 y 2016 ese aumento ha sido de entre 16 y 21 cm. Si se mantiene la tendencia, los científicos aseguran que para finales de este centenio las costas de todo el mundo experimentarán una erosión de más de 100 metros.

4. Sequías

En 2019, dos incendios de gran magnitud fueron noticia en todo el mundo. La Amazonía que comparten Brasil, Bolivia y Perú fue protagonista de un voraz siniestro que acabó con buena parte de la vegetación, la flora y la fauna existente en esa zona. Mientras en algunas zonas no para de llover, en otras áreas la sequía y el efecto de la tala impulsada por el hombre, sobre todo para favorecer la ganadería, produce peligrosas combustiones que arrasan todo a su paso.

Otra muestra de la magnitud de la sequía es la gran cantidad de lagunas que se han secado, sobre todo en zonas tradicionalmente áridas. En Chile, la laguna Torca y el embalse El Yeso son una muestra de lo grave de esta situación que se agudiza con acciones emprendidas por centrales hidroeléctricas, que las poblaciones consideran saqueadoras de sus recursos hídricos.

3. Osos polares caníbales

Con el deshielo, la movilización de los osos polares hacia las zonas donde se encuentran tradicionalmente las focas y morsas que sirven como alimento para estos depredadores se hace casi imposible. Otros alimentos que servían de opciones para estos animales, como por ejemplo distintas especies de peces, tampoco están disponibles gracias al Cambio Climático.

Esta situación ha obligado a los osos polares a practicar el canibalismo, un hecho que se había consumado hace tiempo pero que se ha hecho más frecuente conforme se agrava la situación en los polos. Otro grupo de estos animales que se resiste a atentar contra su propia especie se ve en la necesidad de consumir hierbas y huevos de aves, lo que afecta considerablemente su nutrición.

2. Disminución de la población de abejas

Como los murciélagos, los colibríes y algunas especies de mariposas, las abejas cumplen una función de polinización en el medio ambiente que garantiza la producción de alimentos en todo el mundo. La vida de estos insectos se ve gravemente afectada por el Cambio Climático, sobre todo por la acción de fenómenos meteorológicos extremos y la virulencia de algunos agentes patógenos que terminan por enfermarlas y asesinarlas.

1. El deshielo

Quizás la más grave consecuencia del Cambio Climático sea el deshielo. Y es que por su causa se producen muchos de los fenómenos analizados anteriormente. La producción descontrolada de CO2, la intensiva combustión de hulla y el exceso de deforestación son apenas algunas de las razones del calentamiento global. Al incrementarse la temperatura en el planeta, los principales afectados son los glaciares de las montañas y las placas polares.

Además de incrementar el nivel de los mares, distorsionar el clima y afectar el equilibrio de la cadena alimentaria, el deshielo también produce gases de efecto invernadero que son expulsados de los glaciares ya descongelados. La desertificación y algunas pandemias, son apenas algunas de las consecuencias de este fenómeno.

Andreína Ramos Ginés/ VTActual.com

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