#VainaVerdeVT Reproducción en cautiverio y reforma legal para salvar al Cardenalito

Un grupo de científicos venezolanos tomaron recientemente la iniciativa de crear un hábitat especial en las afueras de Turmero, estado Aragua, para tratar de salvar al Spinus Cucullatus mejor conocido como Cardenalito; un ave de la familia Fringillidae propia de América del Sur..

Esta especie que ha sido objeto de una persecución por parte de cazadores furtivos durante varias décadas, pasó de tener una población estimada en tres millones de ejemplares a una ubicada entre 300 y 3000 aves.

El “Arca de Noé” creada por los investigadores del país caribeño, busca impulsar la reproducción en cautiverio del Cardenalito que anualmente puede tener hasta dos puestas de huevos, de donde nacen entre dos y cuatro pichones por anidada. Para ello, los científicos ubicaron en un zoológico nacional 10 parejas de esta ave.

El objetivo es que a mediano plazo las comunidades se involucren en el cuidado de esta ave, así como en la difusión del peligro que corre . También se busca concientizar a los ciudadanos sobre la importancia de formarse en la conservación del ambiente y de denunciar a los cazadores.

Sin embargo, este esfuerzo podría no ser suficiente para evitar la extinción de la especie que es altamente demandada por criadores en Europa que pagan a los contrabandistas hasta 1500 dólares por ejemplar.

Esta amenaza, aunada a la destrucción de los bosques que habita el Cardenalito por la expansión de la frontera agrícola, el crecimiento demográfico desordenado, la captura para tenerlas como mascotas y el uso para hibridación con el objetivo de criar canarios rojos, son algunas de las causas que han diezmado hasta una cifra crítica la población de estos hermosos pajaritos rojinegros importantes para la dispersión de semillas.

Por ello, activistas, abogados y expertos encabezan una campaña para cambiar la legislación venezolana e incluir una pena que implique cárcel para aquellos individuos que atenten contra la especie y su ecosistema.

El Cardenalito es una especie protegida desde el año 1982 por resolución 436 del Ministerio para el Ambiente de esa época. Su captura y venta -aunque está prohibida desde 1996 por decreto presidencial- todavía es bastante común dadas las ganancias que esta actividad genera para los cazadores que en realidad venden a las aves a menos del 1% de su valor en el mercado internacional.

Lo más triste es que el 80% de los ejemplares traficados mueren de hambre y deshidratación, por las largas horas de encierro a las que son sometidos antes de ser vendidos.

Para mayor preocupación, la tragedia del Cardenalito también involucra a otras especies. Un estudio hecho por la bióloga chilena Marianne Asmussen en 2009 da cuenta de que alrededor de 900 mil animales de 426 especies distintas son traficados anualmente desde el país. Esta actividad genera ingresos de hasta 321 millones de dólares para los contrabandistas, en detrimento de la fauna nacional.

Lo más impactante de la investigación de esta chilena, que fue presentada como una tesis ante el Instituto Venezolano de Investigación Científica (IVIC), es que las estadísticas que ella revela pudieran ser mucho más graves porque para ese momento existían profundos vacíos estadísticos que le hicieron suponer que estaba subestimando el tamaño del mercado ilegal, asegura el portal Mongabay en un reportaje publicado en 2017.

Andreína Ramos Ginés/ VTActual.com

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