Uribismo retrocede en Colombia y pierde su bastión

El uribismo resultó el gran perdedor en estas elecciones regionales de Colombia del pasado domingo, y cuya dirigencia reconoció que los votos que recogieron no alcanzaron sus expectativas.

En Antioquía, por ejemplo, bastión histórico del uribismo, no lograron obtener ni la Gobernación ni la Alcaldía de Medellín. Tampoco la de Bogotá, la capital lo que demuestra el fracaso estrepitoso que se ha llevado el partido del ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez en el proceso.

Con ese resultado adverso para el movimiento que logró llegar a la presidencia en 2018 y consolidarse como una de las principales bancadas en el Congreso, su máximo líder, Álvaro Uribe, salió a reconocer su derrota.

“Perdimos. Reconozco la derrota con humildad. La lucha por la democracia no tiene fin”, fueron las pocas palabras con las que el ex presidente se refirió al proceso electoral de este domingo.

El uribismo no supo mantener la victoria alcanzada en las presidenciales del 2018 y los 51 congresistas. Aunque querían reforzar su poder en las regiones, sólo sumaron dos gobernaciones propias. El descontento general con la gestión de Iván Duque, sería una de las causas de esta debacle electoral.

El uribismo solo obtuvo dos gobernaciones propias, la de Guaviare y Vaupés, y cinco en coalición. Mientras que en capitales logró una alcaldía, la de Sincelejo, pero en alianza con Cambio Radical, la U y el Partido Conservador.

XC

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