Tiroteo en Colorado expone de nuevo debilidad del tío Sam

El fantasma de la violencia se cierne nuevamente como una sombra sobre otra escuela de EEUU. Esta vez, el escenario se encuentra a menos de 12 kilómetros de la famosa Columbine, en donde hace 20 años dos estudiantes asesinaron a 12 de sus compañeros y a un miembro del equipo docente.

Se trata de la Escuela de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemática (STEM) ubicada en Highlands Ranch, en donde un alumno de 18 años que estaba a tres días de graduarse murió y otros ocho estudiantes resultaron heridos en un tiroteo en donde uno de los principales sospechosos es una niña.

La tragedia ocurre a pocos días de que un estudiante de una universidad de Carolina del Norte falleciera al enfrentar la acción de otro pistolero en las aulas. Su muerte facilitó que los agente pudieran detener al agresor. Otro joven también falleció en el hecho.

Instituto STEM de Highlands Ranch

Ambos eventos hablan de un problema mucho más grave, uno que retrata a la sociedad estadounidense y los problemas psicológicos que le afectan. También exponen una situación particular: el acceso que tienen las personas a las armas es determinante dentro este tipo de eventos.

EEUU tiene más armas que cualquier otro país. Hay alrededor de 270 a 310 millones de armas circulando dentro de su territorio. Con una población de 319 millones de personas, eso significa que casi cada estadounidense tiene un arma.

Ya varios grupos de sobrevivientes de masacres en centros educativos han exigido a los gobiernos de turno la imposición de un control de armas eficiente, que influya en las terribles estadísticas que indican que en los últimos 18 años las escuelas y universidades del país han vivido 220 tiroteos.

Un padre abraza a sus hijos, todos estudiantes del Instituto STEM de Highlands Ranch

El año pasado ocurrieron 25. Los peores se suscitaron en Parkland (Florida) el 14 de febrero. Este tiroteo dejó un saldo de 17 muertes. Tres meses después, el 10 de mayo, diez muertos en un instituto en Santa Fe (Texas) incrementó el fatal saldo de 2018.

El más grave de este tipo de tiroteos en centros educativos ocurrió en abril de 2007 en un campus de la universidad Virginia Tech en Blacksburg (Virginia), cuando el estudiante de 23 años Seung-Hui Cho asesinó a 32 personas antes de suicidarse.

Estudiantes del Instituto STEM de Highlands Ranch son requisados

En total, 25 mil 332 estudiantes estuvieron expuestos en 2018 a este tipo de masacres, 94 alumnos recibieron disparos. De ellos 33 murieron y 61 resultaron heridos. Estas cifras representan un registro récord de este tipo de incidentes en dos décadas. Queda esperar si la historia se repite en 2019, sobre todo con una polarización política y social tan marcada y promovida por el presidente de la nación.

ARG

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