Terrorismo económico denuncia China

Una telenovela inagotable con diversos picos de tensión es la que protagonizan China y Estados Unidos con la guerra comercial que sostienen. En esta ocasión la diplomacia entre las dos potencias volvió a tambalearse luego de que desde el gigante asiático se lanzara la acusación de “terrorista comercial” a las actuaciones del gobierno norteamericano en su afán de debilitar la economía de Pekín.

Las tensiones se encumbran nuevamente luego de que un alto funcionario del gobierno chino calificara las presiones estadounidenses como “terrorismo económico flagrante”, en alusión a los pasos que ha dado EEUU por torpedear a la economía más ascendente del mundo. El viceministro chino de Asuntos Exteriores, Zhang Hanhui, reveló que China se opone al uso de “palos” contra la economía del país asiático, como los altos aranceles y las sanciones que se ejecutan en su contra.


Zhang Hanhui, viceministro chino de Asuntos Exteriores , acusó a EEUU de aplicar «terrorismo económico».

“Este choque comercial tendrá un grave efecto negativo en el desarrollo y la recuperación económica mundial”, dijo Zhang, quien reiteró que su país está preparado para enfrentar estos desafíos para lo cual recordó el buen momento de las relaciones con Rusia, que ha sido un aliado vital en este proceso. “Desarrollaremos nuestra economía y seguiremos elevando el nivel de vida de nuestros dos pueblos”, agregó Zhang en relación a China y Rusia.

Más que retórica y discurso: vienen las acciones

Si bien la guerra arancelaria ha tenido múltiples capítulos de una “guerra de micrófonos”, las acciones son evidentes y están afectando a muchos sectores de la economía mundial. Por China las empresas Huawei y ZTE, han resultado perjudicadas severamente, por solo citar algunas. Pero del lado estadounidense la tecnológica Apple y la industria del calzado deportivo que involucra a Nike, Puma y Adidas, son algunas de las más afectadas por su dependencia de la tecnología y mano de obra china.

El conflicto con Huawei mantiene tensas las relaciones entre EEUU y China.

Además, la reciente insinuación de China de suspender el comercio de tierras raras con EEUU, estremece una parte sensible de la economía del país norteamericano, que depende de estos elementos químicos para fabricar componentes electrónicos de una variada gama de productos para usos diversos.

“Como han reiterado los funcionarios chinos, tienen una ‘caja de herramientas’ lo suficientemente grande como para solucionar cualquier problema que pueda surgir a medida que las tensiones comerciales aumentan, y están dispuestos a defenderse ‘a cualquier precio´”, dice el editorial del China Daily, periódico oficial de ese país.

Desde que Pekín se abrió comercialmente al mundo, es el país con la economía más sólida y pujante. Actualmente ocupa el segundo lugar de las economías más poderosas del planeta, y según algunos entendidos, va por el primero. La guerra comercial con EEUU podría definir el podio de esta competencia, no sin antes llevarse por delante a muchas víctimas.

RB

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