#VTanálisis Sectas comerciales: la “panacea” para los tiempos de crisis

En una cafetería, Eva conversa con unas amigas sobre la necesidad de aumentar sus ingresos para sobrellevar estos tiempos de crisis económica. Un joven bien vestido y con apariencia agradable se les acerca y les comenta que no pudo evitar oír su conversación y se incorpora a la misma preguntándoles sobre sus sueños y aspiraciones. Les dice que son posibles de realizar y les entrega un volante con un número telefónico:

“¿Llevas años luchando por ganar mucho dinero y no puedes? ¿Pones toda tu fuerza y voluntad y aún así no consigues beneficios económicos? ¿Y ahora, con la situación país, sientes agobio y angustia? Contactamos y encontrarás la solución”.

Lo que les estamos relatando es una escena cotidiana en nuestros países y se trata del método de captación de adeptos a un tipo de sectas que tienden a aflorar en tiempos de recesión y que no se mueven bajo principios religiosos. Se trata de las «sectas comerciales» o empresas multinivel.

Empresas con léxico “New Age”

En las sectas del nuevo milenio los gurús envueltos en túnicas y las agrupaciones de corte religioso que promueven la austeridad – de sus seguidores, por supuesto – son cada vez menos atractivas para los millenial y muchos adultos que en tiempos de crisis apelan al pluriempleo para pagar las cuentas y alimentar a sus familias.

La empresa multinivel más conocida en el mundo es «Amway», que suele utilizar metodologías similares a las de la Cienciología para convencer a los incautos de que gracias a ellos – y a su esfuerzo personal – serán millonarios.

El psicólogo, profesor en la Universidad de Málaga (España) y experto en sectas José Miguel Cuevas afirma que “Las sectas se nutren de las miserias humanas, y cuando pasamos por crisis somos más influenciables y podemos ser captados con más facilidad”

En estos tiempos de recesión global, las nuevas sectas se despojan del misticismo religioso para convertir al líder carismático en una “Gran empresa” y a sus sacerdotes en “coach” motivacionales quienes, en un abrir y cerrar de ojos, “derribarán tus barreras internas” para transformarte en un “exitoso emprendedor” que en pocos años será millonario.

Cuevas atribuye el éxito de las sectas comerciales en que conjugan la esperanza con la dependencia.

“Son organizaciones empresariales que se dedican a ofrecer seguridad económica mediante engaño, técnicas de persuasión coercitiva y presión de grupo. Convencen para realizar inversiones económicas, trabajar sin descanso y asistir a sesiones de adoctrinamiento para conseguir en ellos un cambio de mentalidad profunda. Les aíslan de su entorno y les venden un sueño que acaba provocando graves problemas económicos y de salud mental”

¿Cómo actúan?

De acuerdo con diversos especialistas en el estudio de sectas, las de corte comercial  o “empresas multinivel” operan de la siguiente manera:

  • Se presentan esencialmente como un plan de ventas – Network Marketing – que permite que los consumidores se conviertan en distribuidores que pueden de este modo ganar una cantidad de dinero y captar nuevos consumidores.
  • Son una típica estructura de ventas piramidal, donde los estratos superiores reciben comisiones de las ventas de sus inferiores. Estos sistemas de comercialización son considerados ilegales por la legislación de varios países.
  • Juegan permanentemente con el misterio y el secreto: el nuevo distribuidor no conoce el Manual de Referencia y todas las condiciones hasta después de haber firmado el contrato.
  • Utilizan tácticas de culto para aprovecharse de los reclutas. Realizan cursos motivacionales y convenciones – que muchas veces los reclutas deben pagar para participar – en los que utilizan el coaching coercitivo para “quebrar la voluntad” de la fuerza de venta y una lealtad de acero hacia la empresa que los lleve a inmolarse por ella en el caso de ser necesario.
La parte más dañina del fraude motivacional es el uso de tácticas de culto para aprovecharse de los reclutas. Muchos profesionales de la psicología y la psiquiatría han tenido que ayudar a estas víctimas de “cultismo” o “lavado de cerebro” de las empresas multinivel.

Goebbels al servicio del comercio

Las técnicas utilizadas por las sectas comerciales fueron estudiadas por la psicología social durante la década del 60. En aquel entonces se intentaba comprender lo que había sucedido en Alemania durante el régimen nazi. Se pretendía explicar cómo habían hecho para adoctrinar a millones de personas al punto tal de hacerlos cómplices y justificar las políticas de Adolf Hitler.

Fue así como estos procesos fueron esquematizados hasta convertirse en modelos replicables. Así llegaron al sector empresarial donde se usaron para aumentar la productividad del trabajo y para bajar los costos laborales.

La estafa se disfraza de altruismo

El objetivo de toda empresa es ganar dinero, pero como nadie se inmolaría por una causa tan superficial, es necesario crear un propósito trascendental para llegar al alma humana. Entonces, le dicen a sus reclutas que son emprendedores y les hablan de la posibilidad de ser líderes de equipos. Ellos no estarían vendiendo productos sino que «ayudarían a otros» a alcanzar su independencia financiera. Les hacen creer que son parte de un proyecto que hace del mundo un lugar mejor.

Los reclutadores se infiltran en los grupos de emprendedores y de desarrollo personal donde convencen a sus víctimas que se podrán convertir en importantes líderes.

Para la empresa es un negocio redondo: hace que los clientes vendan por ella y que consigan nuevos incautos que, a su vez, venden más y consiguen nuevos reclutas para la causa. Para su fuerza de venta la realidad es otra: son trabajadores precarios que no ganan un sueldo mínimo, invierten su fuerza de trabajo y escasos recursos económicos a la empresa y se sienten felices porque se creen parte de un proyecto que cambiará sus vidas y las de los demás.

Enza García Margarit/VTactual.com

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