#VTanálisis Puerto Rico enfrenta al Coronavirus en medio de la crisis

Tras volverse el epicentro de la Pandemia de Coronavirus, EEUU se convirtió en el gran protagonista de los noticieros y programas de opinión. Los cuadros interactivos fluyen por la web mostrando la onda expansiva del virus en los diferentes estados de la Unión y los pronósticos sombríos de recesión y desempleo atormentan a sus ciudadanos. La misma situación avanza sobre Puerto Rico, su colonia que – para la metrópoli – aparenta estar en el limbo.

Los últimos años han sido difíciles para la Isla del Encanto. Su economía está en quiebra, afronta la emigración masiva – en especial – entre los más jóvenes. El desempleo supera el 8%  y el 30% de los trabajadores ganan el sueldo mínimo de $7,35. El índice de pobreza es de 45% que abarca al 54% de niños boricuas. Su establecimiento político está desprestigiado debido a los escándalos de corrupción que han salpicado a los dos principales partidos.

A esto se le debe sumar que EEUU impuso una Junta de Control Fiscal conformada por 7 personas nombradas por Washington que tiene poderes sobre las tres ramas de gobierno e impone medidas de austeridad a los trabajadores. Su principal objetivo es garantizar el pago a los bonistas de Wall Street y los fondos buitres.

Irma, María, Ricky Rosello, enjambre sísmico…Y ahora…¡El Coronavirus!

Los boricuas, haciendo gala del humor caribeño, afirman que la providencia está jugando “Jumanji” con ellos por la cantidad de desastres naturales y políticos de la que ha sido objeto la isla. Por si eso fuera poco, su condición de destino turístico les trajo de regalo al Covid-19 en este contexto tan desolador.

Puerto Rico no había terminado de recuperarse de los embates de los huracanes Irma y María cuando en enero de este año tuvo que enfrentar a un enjambre sísmico que devastó el sur de la isla

El 16 de marzo la gobernadora, Wanda Vásquez, firmó una orden ejecutiva en la que estableció un toque de queda – de 7:00 pm a 5:00 am –, la suspensión de actividades académicas en todos los niveles y el cierre de centros comerciales, cines, teatros, casinos, gimnasios, parques de atracciones, bares, discotecas, negocios privados, así como varias agencias gubernamentales y tribunales. Estas medidas se mantendrán hasta el 12 de abril.

Para paliar los efectos económicos de las medidas tomadas por La Fortaleza se estableció un paquete de ayuda por 787 millones de dólares a fin de aliviar su impacto. Estas incluyen una moratoria de 90 días para los pagos de automóviles, hipotecas y préstamos personales y comerciales, sin que ello afecte el historial crediticio del individuo. Además habrá una amplia variedad de bonificaciones para enfermeros, policías y otros trabajadores de la salud.

Vázquez también anunció que los 134.000 empleados públicos recibirán sus sueldos durante la emergencia y que el gobierno ofrecerá pagos de 1.500 dólares a las empresas pequeñas y medianas de menos de 50 empleados que no cumplen con las condiciones de recibir ayuda federal, aparte de la cancelación de 500 dólares en efectivo para los 170.000 empleados independientes que tiene la colonia estadounidense.

El virus avanza

De acuerdo con los datos suministrados por el Departamento de Salud de Puerto Rico, para la fecha existen 286 casos confirmados de Covid-19 (47 más de los reportados el día anterios), 11 decesos y 897 pruebas en espera de los resultados. Los pueblos con mayor número de infectados son San Juan, Caguas y Guainabo.

Los municipios en rosa son los que presentan contagios. Los más oscuros son los de mayor concentración, como el caso de San Juan. Fuente: Departamento de Salud de Puerto Rico.

Proyecciones alarmantes

Las proyecciones estadísticas recabadas por el Centro de Periodismo Investigativo son sobrecogedoras. La más cautelosa apunta a que se podrían registrar unas 16.000 víctimas mortales durante la pandemia; el peor escenario se acerca a los 58.000 decesos.

A solicitud de este grupo de periodistas, el demógrafo experto en salud Raúl Figueroa calculó la cantidad de posibles muertes utilizando como base los estimados de contagio que ha ofrecido el Gobierno de Puerto Rico, así como las tasas de letalidad que han publicado los países que llevan la delantera en la pandemia, y la tasa de letalidad local.

Según los cómputos de este experto, en el caso de que Puerto Rico se acerque a la letalidad promedio mundial – que a la fecha es de 4.4% – morirían 27,000 personas en unos 12 a 18 meses. Asegura que en los próximos tres a seis meses, el escenario más probable sería de 1.400 a 12.000 víctimas al vaticinar una explosión de casos en las próximas dos semanas.

Por su parte, las epidemiólogas Cruz María Nazario y Melissa Marzán validaron el rango de posibles decesos proyectados para los próximos tres a seis meses como las muertes directas que pueden esperarse en Puerto Rico en el pico de la epidemia, si las medidas de distanciamiento social logran reducir el avance del contagio.

Las calles de la isla quedan desoladas a partir de las 7 de la noche cuando se da inicio al toque de queda

Asimismo enfatizaron que las proyecciones y los escenarios dependerán de las medidas de contención que el Gobierno tome y de los recursos que puedan llegar al deteriorado sistema de salud de la isla. Coincidieron en anticipar que a lo que se puede aspirar es a bajar el número de muertes, no a evitar que ocurra una cantidad significativa de afectados dada la realidad demográfica de Puerto Rico y del sistema de salud.

Los estimados de cuántas personas se espera que estén hospitalizadas por COVID-19 simultáneamente en el pico de la epidemia, fluctúan entre las 30.000 y las 50.000 personas. Puerto Rico solo tiene 8,000 camas de hospital entre instalaciones públicas y privadas, por lo que el Gobierno busca alternativas para convertir otras propiedades y ubicar camas temporales de hospital para los pacientes.

Ayuda internacional limitada por los EEUU

Al ser Puerto Rico una colonia estadounidense necesita la aprobación de Washington para recibir insumos y personal médico de otras latitudes. En un momento en que las brigadas médicas chinas y cubanas están apoyando con su experiencia y medicamentos a países afectados por la pandemia como Italia, España o Irán, dicha ayuda estaría vetada para los boricuas.

Wilma Reverón Collazo, copresidenta y secretaria de Relaciones Internacionales del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano aseguró en una entrevista para Resumen Latinoamericano que la condición colonial de Puerto Rico no le permite recurrir a este tipo de ayuda.

“Mientras medicamentos probados en el marco del tratamiento del COVID-19 en países como China, Italia y otros países son bienvenidos para el manejo de las personas contagiadas con el virus, aquí en Puerto Rico, por la única razón de que son productos elaborados por científicos cubanos, en empresas cubanas, no tienen entrada. Una vez más, la condición colonial y la falta de soberanía, nos ata las manos y nos vuelve la espalda a la solución de problemas”.

Enza García Margarit/VTactual.com

El “eje del mal” salva al mundo

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