Las provocaciones «justificadas» de un magnate imperial

Pocas cosas son tan medidas milimétricamente como la publicidad y la opinión pública en Estados Unidos. De hecho, desde el aparato estatal no se da un paso sin que hayan sido previstas consecuencias en múltiples escenarios. Ello lleva a deducir que cada provocación, cada palabra altisonante, cada insulto y cada movimiento del magnate que hoy gobierna en la nación norteamericana, están como diría el personaje Chapulín Colorado: “fríamente calculados”.

Diariamente la prensa revela un nuevo incidente “casualmente polémico” que envuelve al mandatario estadounidense con algún escándalo. Como hombre ampliamente conocedor de la industria del espectáculo, #DonaldTrump se ha manejado en los límites extremos de lo “políticamente correcto”, y ese estilo fue el que le impulsó en su carrera a la Casa Blanca y el que hoy en día mantiene.

Confrontación con los migrantes

Desde que estaba en campaña, el gobernante estadounidense amenazó a sus vecinos mexicanos con la construcción de un muro fronterizo entre los dos países. Pero eso no fue lo más polémico del asunto, pues el magnate arreció contra los aztecas al indicar que ellos pagarían ese muro. La atención de los medios se centra en la parafernalia de sus declaraciones, pero mientras ello ocurre el muro se está levantando día tras día, y los aranceles que Washington impuso contra México están pagando la construcción de esa estructura.

Escenas y testimonios de maltratos, vejaciones, torturas y asesinatos a migrantes, abundan en la zona fronteriza de EEUU. La prensa muy poco los revela.

Los tuits del gobernante estadounidense ironizan, se mofan y agreden a la comunidad latina en EEUU, en México, en Centroamérica y en el resto del continente. La mayoría de las ocasiones la atención de la opinión pública se queda en el cuestionamiento simple de sus “arrebatos”, pero se desvía la atención sobre las muertes de migrantes a manos de la Policía Fronteriza de EEUU, la creación de campos de concentración y la aplicación de políticas violatorias a los derechos humanos en ese país.

El reciente enfrentamiento del magnate con el movimiento de mujeres congresistas en EEUU, no es más que otro episodio “visiblemente mediático” que centra el debate en el antifeminismo del presidente, y distrae el debate sobre algo fundamental como la criminalización de grupos defensores de los derechos humanos y justifica su potencial erradicación en el territorio estadounidense.

El grupo «The Squad» (El Escuadrón) está siendo duramente atacado por el magnate estadounidense. muchos temen represalias mayores contra éste y otros grupos que adversan al gobierno de Trump.

Peleas con los socios

Para nadie es un secreto que los presidentes de las principales potencias europeas detestan a #DonaldTrump. Múltiples roces, gestos y desplantes bidireccionales, dan fe de ello. La reciente arremetida del inquilino de la Casa Blanca con las congresistas demócratas, desató la indignación de Theresa May, premier británica y Ángela Merkel, su par germana.

Recordada fotografía en la que el mandatario estadounidense dejó con la mano extendida a su par germana. La relación entre ambos ha estado llena de episodios incómodos.

La primera tachó de “inaceptable” la conducta de su socio norteamericano, mientras que la segunda dijo que esos “ataques racistas son contrarios a la grandeza” de ese país. Lo cierto es que las críticas de Trump contra sus pares europeos lograron su objetivo principal: que la UE deje de comprar energía a los rusos y compren el petróleo de esquisto norteamericano. Los fines de Trump siguen justificando sus métodos.

RB

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