#VTanálisis Provea: colaboración “filantrópica” al servicio de una invasión

Una “marejada” de sucesos ha quebrantado el clima apacible de la cuarentena en Venezuela. En la madrugada del 3 de mayo grupos mercenarios activaron la fallida  “Operación Gedeón” con la finalidad de iniciar acciones desestabilizadoras para derrocar al presidente Nicolás Maduro.

El «trino» de la discordia

El 4 de mayo, tras la aprehensión de los dos paramilitares estadounidenses pertenecientes a la contratista «SilverCop» – Airan Berry y Luke Denman – la ONG Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA) publicó en su cuenta de Twitter:

Así, al mejor estilo del desprestigiado Secretario General de la OEA, Luis Almagro, justifican esta incursión paramilitar que dejaría un baño de sangre en el país suramericano y daría inicio a una “cacería de brujas” en la que los DDHH que proclaman defender, sería letra muerta.

Para PROVEA el responsable de estas acciones es Nicolás Maduro por su “empecinamiento” de obedecer la voluntad del 67,8% de los venezolanos que lo eligieron Presidente de Venezuela el 20 de mayo de 2018. El Primer Mandatario venezolano no tardó en reaccionar al «trino» provocador:

“Sale Provea ahí mismo, una organización financiada por la CIA y que algún día defendió los derechos humanos en el país, salen rápido a darle cobertura a los terroristas. Aun cuando ya están capturados, están convictos y ya están confesos. Tenemos el material, el dinero, la droga que los financiaba, las armas y los planes”, expresó.

Ante este señalamiento, la mencionada ONG se pronunció rechazando lo que consideran “amenazas” por parte de Maduro. Afirmaron a través de su cuenta de Twitter que tienen “31 años, documentando, visibilizando y denunciando las violaciones junto a las víctimas y exigiendo justicia”.

 

Orígenes zurdos

El Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea) nació en Caracas el 15 de octubre de 1988 como una ONG con énfasis en los llamados Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), sin dejar de lado la interdependencia e integralidad del conjunto de derechos humanos.

Sus fundadores fueron Ligia Bolívar, quien venía de trabajar con Amnistía Internacional; Dianorah Contramaestre, con experiencia en las comunidades cristianas de base en los barrios de Caracas; y Raúl Cubas, detenido por la dictadura argentina en la ESMA (Escuela de Suboficiales de Mecánica de la Armada).

Provea tuvo un papel protagónico en la denuncia de las violaciones a los DDHH durante y después de la rebelión popular del 27 de febrero de 1989, conocida también como «Caracazo» ganando así el respeto, reconocimiento y afecto dentro de la sociedad venezolana.

Un giro «diestro» en 2001

Ese año Raúl Cubas deja la Coordinación General de esta ONG y la asume Carlos Correa, un periodista proveniente de la organización católica Fe y Alegría, institución con un alto arraigo en los sectores populares venezolanos gracias a su filosofía de “opción por los pobres”.

Nadie se imaginó que con el cambio de directiva, Provea daría un giro de 180 grados hacia la Derecha antichavista a partir del golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra Hugo Chávez.

En este punto de la historia es importante hacer referencia al artículo: “La Fundación Ford y la CIA: un caso documentado de colaboración filantrópica con la policía secreta” de James Petras publicado en la página web Rebelión.org. que toma como referencia una investigación del congreso de EE.UU. realizada en 1976 y que revela la estrecha relación de la Fundación Ford con la CIA. Destacamos el siguiente párrafo:

“El financiamiento de frentes culturales de la CIA por la FF era importante para reclutar a intelectuales no comunistas a los que alentaba a que atacaran a la izquierda marxista y comunista. Muchos de estos izquierdistas no-comunistas pretendieron más adelante que fueron ‘engañados’, que si hubieran sabido que la FF era una fachada de la CIA, no le hubieran prestado su nombre y su prestigio”.

¿Habrán aplicado “esta práctica” en Provea tras la salida de Raúl Cubas?

A confesión de partes, relevo de pruebas…

Provea se jacta de la transparencia de su gestión y publica en su página web quiénes son sus cooperantes. Entre ellos se destacan: la Unión Europea, Fundación Merk, la Embajada del Reino Unido en Venezuela, la Fundación Ford y Open Society Institute del magnate George Soros. Nos referiremos a las 3 últimas.

El controvertido magnate George Soros es uno de los «cooperantes» de PROVEA

Las embajadas británicas sirven a los intereses internacionales de la Corona inglesa. Reseña Misión Verdad que unos documentos filtrados por la Red Voltaire revelan que el gobierno británico está implicado en una Internacional de la Tortura:

“Craig Murray fue embajador de la Corona Británica en Uzbekistán hasta que denunció el apoyo que el eje Estados Unidos – Reino Unido brinda al régimen torturador de Islam Karimov con el pretexto de la ‘guerra contra el terrorismo’ . Además, el Ministerio de Exteriores británico admitió enviar asesores a los saudíes en el marco de los bombardeos contra Yemen”.

La Fundación Ford es conocida por fungir como fachada filantrópica de la CIA durante los años de la Guerra Fría, sobre todo en cuanto a financiamiento y contacto con operadores culturales  – en revistas, periódicos, radios – y organizaciones izquierdistas no comunistas. De acuerdo con James Petras, este es su rol en la actualidad:

“la Fundación Ford financia selectivamente a grupos anti-izquierdistas de derechos humanos que se concentran en el ataque contra las violaciones de los derechos humanos cometidas por los adversarios de EE.UU. y se distancian de las organizaciones de derechos humanos antiimperialistas y sus dirigentes. La FF ha desarrollado una estrategia sofisticada de financiamiento de grupos de derechos humanos (GDH) que llaman a Washington a cambiar su política, mientras denuncian a los adversarios de EE.UU. por sus violaciones «sistemáticas”.

El Open Society Institute, de George Soros, es uno de los frentes del reconocido sicario financiero para invertir capitales y saquear territorios. Se involucró en la revolución de color en Macedonia. El mismo Soros ha confesado su participación en el golpe de Estado de Ucrania, donde instalaron a unos neonazis en el poder. Por supuesto que no hace referencia al fin último de esta acción: invadir por debajo de la mesa a la Rusia de Putin.

La Directiva actual de Provea manifiesta que los señalamientos sobre sus vínculos con la CIA son “estigmatizantes”, por lo que aquí mostramos quiénes son sus cooperantes. Saque usted sus propias conclusiones.

Antonieta Gil/VTactual.com

Esta ONG ejerce terrorismo sicológico contra funcionarios públicos en Venezuela

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