Promotores de la guerra en Siria son los mismos de siempre

El bombardeo de Estados Unidos (EE. UU), Francia y Gran Bretaña contra Siria es aplaudido por algunos líderes y rechazado por otros, más allá de las posturas de sus cancillerías. Analistas consideran que se trata de posiciones personales frente a la posibilidad de expansión de la guerra y el antecedente de las “armas químicas” de Sadam Hussein.

Los países que hasta el momento han apoyado la arremetida militar son Estados Unidos (EE. UU), Francia, Gran Bretaña, Emiratos Árabes, Israel, España, Turquía y Alemania.

También la Unión Europea y la OTAN consideran “positiva” la medida a pesar de que hasta el momento la única “prueba” del supuesto ataque químico es un vídeo filmado por una televisora satelital árabe y mostrada ampliamente en los medios.

En cambio, los líderes de Venezuela, Cuba, Bolivia, Italia, El Líbano, Irán, China y Rusia, han criticado el bombardeo contra Damasco.

«Es un acto repudiable y criminal contra el pueblo de Siria. Venezuela dice no a la guerra imperial. Paz y respeto para Siria», dijo el presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante la Marcha Antiimperialista realizada el sábado en Caracas.

También Evo Morales, presidente de Bolivia, destacó que el bombardeo unilateral es ilegal y viola la Carta de la ONU: “Es inaceptable. Bolivia insiste en la creación de mecanismos independientes que investiguen imparcial y completamente el despreciable uso de armas químicas”.

Posiciones personales

«Todavía están buscando las armas químicas de Saddam. Todavía estamos pagando la locura de la guerra de Libia y alguien, con el dedo en el gatillo, está insistiendo en el uso de misiles inteligentes, ayudando así a los terroristas, que casi han sido derrotados. Locura total, hay que detenerse», escribió el primer ministro de la República italiana, Paolo Gentiloni.

El movimiento político español, Izquierda Unida, fustigó el ataque y señaló que tras siete años de guerra, medio millón de muertos y diez millones de desplazados, Siria sigue siendo una tierra oscura para la esperanza.

Por su parte, Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, asegura que el ataque a Siria es fruto de la presión de la industria del armamento. También Pedro Sánchez del PSOE, reclamó el cese de los bombardeos y demandó una decisión política y dialogada que resuelva la crisis.

Pablo Iglesias, líder de Podemos, dijo que el ataque ignora a la ONU y desprecia la legalidad internacional.

El líder opositor británico, Jeremy Corbyn, criticó severamente el ataque militar: “Las bombas no salvarán vidas ni traerán paz”. Insistió en que su país debió esperar la aprobación del Parlamento antes de ordenar la agresión.

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Siria y lo que nunca te han contado sobre su conflicto

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