Pompeo cambia su agenda por Irán

En su primera visita en el cargo a Rusia, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aprovechará para hablar de la tensión en Venezuela, donde ambos países ocupan posturas opuestas, y el agravamiento de la crisis nuclear iraní.

Lavrov y Putin recibirán a Pompeo en el balneario de Sochi, en el mar Negro, y ya le han dejado bien claro que Moscú se opone a una hipotética intervención militar en Venezuela para derrocar a Maduro, operación que, advierten, sería «catastrófica» e «injustificada».

Pompeo insistirá en Rusia sobre Venezuela y la crisis nuclear iraní
Sobre una hipotética intervención militar en Venezuela, Lavrov ha dicho a Pompeo que sería una decisión «catastrófica» e «injustificada» / Foto: Cortesía

Según la prensa, Pompeo intentará conocer hasta qué punto estaría dispuesta a llegar Rusia para defender al presidente venezolano y sus propios intereses económicos en el país latinoamericano, en una nación donde EE.UU. respalda al líder opositor, Juan Guaidó, y ha admitido que «la acción militar es posible».

Uno de los obstáculos para dicha operación es la presencia en el país de especialistas militares rusos, cuya cifra podría aumentar próximamente, según explicó en Moscú el canciller venezolano, Jorge Arreaza.

El asunto iraní

Las posturas también son muy distantes con respecto a la crisis nuclear iraní, más aún después de que Teherán anunciara la pasada semana que renuncia parcialmente a sus obligaciones en el marco del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, en inglés), ante lo que Rusia se mostró comprensiva pero llamó a la nación persa a «abstenerse» de renunciar de pleno al cumplimiento del pacto y acusó a EE.UU. de provocar la actual situación con su salida del acuerdo nuclear y con la adopción de sanciones unilaterales.

El tercer gran tema de las consultas es el control de armas, después de que Trump anunciara sus planes de revisar los tratados de desarme estratégico que datan de la Guerra Fría, en algunos casos para incluir a China.

Pompeo también quiere abordar en Sochi la decisión del Kremlin de expedir visados a los habitantes de las zonas controladas por los separatistas prorrusos en el este de Ucrania, medida que alega que tienen fines exclusivamente humanitarios, aunque Washington y Kiev consideran que Moscú busca socavar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.

FF

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