«Amnesia histórica» lleva al gobierno peruano a expulsar venezolanos

La historia de la humanidad está llena de migraciones masivas, pero ellas no siempre tienen la misma aceptación por parte de los pobladores que los acogen. Podemos decir que, a juicio de quien recibe, se califican las migraciones como buenas o malas dependiendo de cómo lo recién llegados sean vistos por la sociedad receptora. Mirando en esa dirección, nos topamos con terribles historias de xenofobia e ingratitud, dos condiciones que cumplen las recientes medidas tomadas por el gobierno peruano contra ciudadanos venezolanos.

El actual mandatario del país andino, Martín Vizcarra, anunció que a partir del próximo 15 de junio su país exigirá pasaporte y visado para los ciudadanos venezolanos, con lo cual anula las “medidas humanitarias” que su gobierno sostenía mientras era conveniente publicitar las “migraciones masivas” de venezolanos.

El presidente peruano, Martín Vizcarra, emprendió una cruzada contra la migración venezolana a su país.

Vizcarra, que lanzó al olvido el pasado reciente en el que Venezuela acogió sin visa y en condiciones de ilegalidad a miles de peruanos que huían de la violencia, la guerrilla y la persecución del fujimorismo, hizo el anuncio antivenezolano durante un acto en el cual deportaron a 50 venezolanos que presuntamente tienen antecedentes penales en su país de origen.

Xenofobia del más alto nivel

Venezuela fue por muchos años el mayor receptor de migrantes de los países con las economías más golpeadas del continente, o que huían de la guerra y la persecución. Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, despidieron a cientos de miles de sus ciudadanos a los que Venezuela les abrió las puertas en sus momentos más pesarosos. Argentina, Uruguay y Chile, vieron escapar hacia la nación bolivariana a miles de sus ciudadanos perseguidos por las dictaduras que Estados Unidos les impuso.

Todos estos países han aplicado medidas de protección ante la migración venezolana, país que nunca puso trabas para dar la bienvenida y garantizar la armónica convivencia con los recién llegados. En el caso peruano, el sentimiento antivenezolano viene guiado expresamente por sus gobernantes y ha permeado en buena parte de esa sociedad.

Con informaciones inexactas, el ministro Carlos Morán acusó a la migración venezolana de impulsar crecimiento criminal en Perú.

La medida tomada por el presidente Vizcarra, se produce luego de que su ministro de Interior, Carlos Morán, señalara a los ciudadanos venezolanos como los responsables del aumento de la inseguridad en su país.

El mandatario peruano aseguró que “Sí, abrimos los brazos como siempre lo ha hecho el Perú pero ahora tenemos que ser rigurosos en el control de la gente que ingresa y, además serán expulsados los que han ingresado de manera ilegal“. Una frase muy popular asegura que “todo lo que va antes de ´pero´, es mentira o carece de valor”.

RB

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