La perimenopausia: un tema tabú del que pocos hablan

Eres mujer y hace poco pasaste los cuarenta años. Te vas dando cuenta de que con el pasar del tiempo tu menstruación se va volviendo más abundante. Algunas veces llegas al punto de que tienes que regresar corriendo a tu casa porque manchaste tu ropa. No te asustes. Es algo normal aunque no te lo haya explicado tu madre o tu abuela. Se trata de la perimenopausia.

Un proceso natural que a la mayoría agarra por sorpresa

La perimenopausia es una etapa durante la edad reproductiva de la mujer que indica que se está acercando a la menopausia. Suele comenzar a partir de los 40 años, aunque algunas mujeres comienzan a presentar síntomas desde los 35. Su duración es variable, en algunos casos puede abarcar cerca de 10 años y, en otros, meses.

El común de las personas desconoce el proceso fisiológico previo a la menopausia debido a los prejuicios sociales en torno al tema

La falta de información alimenta la confusión sobre el tema porque no se manejan los conceptos adecuados. La menopausia ocurre después de que la mujer ha pasado un año sin el período. Sólo en ese momento podemos decir que una mujer es menopáusica.

Sin embargo, se le suele atribuir a la menopausia gran parte de los síntomas de la perimenopausia y muchas mujeres – a partir de los 40 años – no entienden los cambios naturales que están viviendo y llegan a pensar que están enfermas… hasta que van a un especialista.

¿Qué la genera?

La perimenopausia ocurre cuando el nivel de estrógeno – la hormona femenina principal — comienza a subir y a bajar irregularmente. Los ciclos menstruales se pueden alargar o acortar. Algunas veces el sangrado es muy abundante y otras escaso. En la medida en que avanza esta etapa aparecen los sofocos, los problemas de sueño, las alteraciones repentinas de humor y  algunos cambios en la lubricación vaginal.

Los famosos «vaporones» – accesos repentinos de calor – de los que hablaban nuestras abuelas se comienzan a presentar en esta etapa

Principales señales

Existen diversos síntomas o señales que pueden aparecer o no en este proceso. Sin embargo en este artículo nos centraremos en los más notorios:

Períodos menstruales irregulares: Dado que la ovulación se vuelve más impredecible, el tiempo que transcurra entre un período y otro podría ser más largo o más corto. Además, el flujo puede ser liviano o abundante, y es posible que algunas veces no aparezca el período menstrual. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Michigan el sangramiento prolongado y abundante es bastante común.

A pesar de que la fertilidad se reduce en más del 90% a partir de los 40 años es importante la utilización de anticonceptivos durante la perimenopausia si se quiere evitar un embarazo

Los sofocos y trastornos del sueño: Los sofocos – o ataques repentinos de calor – son comunes durante la perimenopausia. Su intensidad, duración y frecuencia suelen variar. Los problemas para dormir a menudo se deben a los sofocos o las sudoraciones nocturnas, pero en ocasiones el sueño se vuelve impredecible, aun sin ellos.

Humor variable: Pueden experimentar cambios en el estado de ánimo, irritabilidad o mayor riesgo de depresión. La causa de estos síntomas podría radicar en las alteraciones asociadas con los sofocos. Los cambios de humor también pueden ser el resultado de factores no relacionados con los cambios hormonales de la perimenopausia.

Cambios en la lubricación vaginal: Cuando los niveles de estrógenos disminuyen, los tejidos vaginales pueden perder lubricación y elasticidad, lo cual hace que las relaciones sexuales resulten dolorosas. Sin embargo, no es “el fin del mundo”, el uso de lubricantes puede hacer de la intimidad una experiencia placentera y divertida.

Vivir la perimenopausia

Por momentos, puede ser frustrante. Muchos de los síntomas aparecen sin advertencias, como los sofocos, los cambios de humor y los problemas para dormir. Puede resultar difícil adaptarse a los períodos irregulares o más abundantes. Además, las mujeres siguen siendo fértiles por lo que deben estar muy seguras de haber llegado a la menopausia antes de dejar los métodos anticonceptivos.

Dile adiós a las falsas creencias

En una sociedad donde se le rinde culto a la “eterna juventud” el asumir que se ha llegado a la perimenopausia y hablar sobre ello puede ser vergonzoso para muchas mujeres. Sobre todo, cuando la publicidad, al mostrar el tema coloca imágenes de mujeres de cabello blanco con apariencia de “abuelita” reforzando la creencia de que – una vez llegado ese momento – lo que queda es “esperar la muerte”.

Dicen por ahí que «la vida comienza a partir de los 40»

Eso no tiene por qué ser así. En la actualidad las mujeres de más de cuarenta años llevan una vida activa y plena. La llegada de los hijos a la adultez les abre un abanico de oportunidades para el disfrute y el desarrollo de proyectos personales. Cambiemos la imagen de la “abuelita” por la de figuras como – por ejemplo – Jennifer López o Jennifer Aniston. Ambas son perimenopausicas y se ven estupendas.

Enza García Margarit.

Artículos relacionados