Otra historia de espionaje entre Rusia y EEUU

El vice fiscal general para Seguridad Nacional, John Demers, informó que por los delitos de «hackeo» y filtración de datos, el Departamento de Justicia de EE.UU. presentó cargos contra siete presuntos oficiales rusos de la inteligencia militar.

Presuntamente los militares habrían robado información de agencias antidopaje y federaciones deportivas estadounidenses e internacionales y datos relacionados con 250 atletas de aproximadamente 30 países.

Según Demers, los ciudadanos y residentes rusos responden a los nombres de Alexéi Morénets, de 41 años, Evgueni Serebriakov, de 37, Iván Ermakov, de 32, Artiom Málishev, de 30, Dmitri Badin, de 27, que «estaban asignados a la Unidad Militar 26165, y Oleg Sótnikov, de 46, y Alexéi Minin, de 46, agentes del servicio de inteligencia ruso«.

Agregó, que a estos individuos se dedicaron a hacer «una campaña a gran escala» para descifrar, robar información personal y secreta, y publicar esta información para «vengarse de los críticos rusos e inclinar a la opinión pública a favor de Rusia«.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Rusia, manifestó que la obsesión occidental con el espionaje está proliferando, pero que Moscú no incurrió ni incurrirá en el lanzamiento de semejantes ataques pues no tiene interés en ellos.

NP

Se mantiene el ataque a Rusia por el caso Skripal

 

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