Nicaragua: diálogo y concertación pese a la injerencia

El Gobierno del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y la oposición política del país retornaron el miércoles a las sesiones del diálogo nacional por el entendimiento y la paz, proceso de concertación impulsado como alternativa para superar la conflictividad política que afronta la nación centroamericana desde el pasado mes de abril del año 2018.

La noticia se conoció tras el anuncio de las autoridades de la liberación en un plazo de 90 días de todos los apresados en el contexto de las protestas. El pasado viernes 15 el Gobierno excarceló a 50 opositores detenidos, pero el lunes 18 el diálogo se interrumpió nuevamente tras un fin de semana de protestas no permisadas que dejaron 100 manifestantes presos.

Gobierno y oposición de Nicaragua en mesa de diálogo
Gobierno y oposición mantienen hoja de ruta para salir de la crisis

El Gobierno y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) invitaron formalmente a la Organización de Estados Americanos (OEA) para retomar el trabajo en las negociaciones, específicamente el tema de las reformas electorales. También solicitaron al Comité Internacional de la Cruz Roja acompañar la liberación de los detenidos.

Las partes acordaron hacer un llamamiento a la comunidad internacional para la suspensión de las sanciones a fin de facilitar el derecho al desarrollo humano, económico y social de Nicaragua, con el objetivo de favorecer a los sectores más vulnerables de la población.

A inicios de marzo el Gobierno y la ACJD aprobaron una hoja de ruta para negociar una salida a la crisis política. El diálogo cuenta con el acompañamiento de representantes de las Iglesias católica y protestante y contiene 16 puntos, según declaró el nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag, testigo y acompañante internacional del proceso.

El resultado de las conversaciones entre las partes será sintetizado en acuerdos consensuados. El Protocolo Final de la Hoja de Ruta precisa que al finalizar las negociaciones todos los acuerdos comunicados serán recopilados en un acuerdo final general, el cual deberá ser firmado tras su revisión por ambas partes.

La Iglesia Católica y la Evangélica estarán acompañados por dos asesores. El documento establece que su función será el cumplimiento e implementación de los acuerdos que se adopten durante la negociación.

Nicaragua vive una crisis política desde mediados de abril pasado tras las violentas protestas opositoras y actos calificados de terroristas por el Gobierno sandinista que anunció ese mes una reforma del Seguro Social.

El diálogo político en Nicaragua al igual que el proceso similar en Venezuela ha confrontado la injerencia constante de poderosos factores externos que han torpedeado el mismo a través de presiones y amenazas a los actores involucrados, además de sanciones económicas, diplomáticas y políticas que entorpecen el desarrollo de las conversaciones.

YBV

Artículos relacionados