Monsanto-Bayer, un negocio multimillonario que mata

Una sentencia de una corte federal estadounidense concluyó que un herbicida de la controvertida empresa de biotecnología y agroquímicos Monsanto, hecho a base de glifosato, fue unfactor sustancialen el desarrollo de un tipo de cáncer en un hombre que utilizó durante décadas ese producto elaborado por esa filial de la multinacional Bayer.

El fallo representa el segundo veredicto que culpa al glifosato de provocar cáncer, luego que un jurado en California condenara el año pasado a la compañía a pagar 289 millones de dólares al jardinero Dewayne Johnson afectado por el producto.

Herbicidas de Monsanto en la siembra
Glifosato de Monsanto es el herbicida más usado del mundo

El nuevo veredicto está relacionado al caso de Edwin Hardeman, de 70 años, quien entre 1980 y 2012 utilizó regularmente para su jardín en California el cuestionado herbicida, comercializado bajo el nombre de Roundup. Hardeman desarrolló un linfoma no hodgkiniano, un cáncer en los linfocitos de la sangre.

En el caso Johnson que representó la primera condena contra Monsanto en los EEUU, el demandante también padece un linfoma no hodgkiniano debido al uso del Roundup, según la sentencia. La víctima utilizó el herbicida con frecuencia mientras trabajaba como jardinero en San Francisco.

La sentencia del caso de Hardeman difundida el martes pasado provocó en horas una fuerte caída de Bayer en la Bolsa de Fráncfort. La acción cayó el 10,47%, 7,28 euros, hasta los 62,27 euros al cierre del mercado el miércoles.

El desplome de los valores de Bayer está relacionado al hecho de que en los EEUU existen unas 5.000 denuncias similares a los casos de Dewayne Johnson y Edwin Hardeman. Este par de sentencias favorables para los demandantes constituye un precedente importante que podría abrir la puerta a más denuncias.

Bayer compró en junio de 2018 a Monsanto por 66.000 millones de dólares, una enorme inversión por una empresa de pésima reputación, pero que aporta grandes dividendos pues pese a la controversia que lo rodea, el glifosato sigue siendo el herbicida más usado del mundo.

Monsanto, fundada en 1901 en EEUU como productora de edulcorantes se pasó a la agroquímica en 1941. Su nombre está asociado al polémico defoliante llamado Agente Naranja, usado masivamente por EEUU en la guerra de Vietnam, tóxico que medio siglo después sigue generando graves consecuencias para los seres humanos y el medio ambiente.

En Latinoamérica los intereses de Monsanto y ahora Bayer son muy visibles en Colombia, donde el Gobierno del presidente Iván Duque defiende el uso del glifosato para frenar la expansión de cultivos ilícitos, mientras que organizaciones políticas y sociales se oponen al mismo debido al mortal peligro que representa para las poblaciones rurales.

El encendido debate sobre el uso del herbicida fue elevado a la Corte Constitucional del país, donde representantes de las comunidades afrodescendientes, indígenas y campesinas se han enfrentado al mismísimo presidente Duque en audiencias públicas realizadas este mismo mes.

En contraste, en Venezuela fue aprobada en el año 2015 una vanguardista Ley de Semillas que desarrolla los principios constitucionales que prohíben las patentes sobre el genoma de los seres vivos, lo que se tradujo en la norma en la estricta prohibición de la producción, importación y comercialización de semillas transgénicas, la otra especialidad del negocio multimillonario de Monsanto.

YBV

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