La Moncloa vive su propio «Juego de Tronos»

El movimiento de piezas en el tablero continúa en el reino de España. Tras la reunión que el presidente de gobierno, Pedro Sánchez, sostuviera con su oponente Pablo Casado en la Moncloa, el turno se abrió para que desfilaran los otros dos contendores de las elecciones del pasado abril.

Pasada la tormenta electoral, el terreno se acomoda ahora para que la política se haga cargo de lo que no pudo hacer la decencia. La necesidad de pactar y negociar posiciones de poder en este “Juego de Tronos”, hizo el milagro de reunir a Albert Rivera, líder de Ciudadanos, con el jefe de gobierno, encuentro que no se daba desde hace casi dos años.

Tras casi dos años sin reunirse, Pedro Sánchez recibió a Albert Rivera, quien no oculta su recelo al visitarle.

Tras una reunión formal en que trataron temas de interés para ambas partes, Rivera, cuyo partido fue el tercero más votado, dijo que hará “una oposición firme, pero no destructiva”. Dijo que no hizo falta recordarle a Sánchez cuál será su posición sobre su investidura como jefe de gobierno, pero sí lo dijo ante los medios de comunicación, a los que aclaró que su papel es liderar la oposición.

Alianzas estratégicas

La otra visita que recibió Pedro Sánchez, fue la del líder del partido Unidas Podemos, Pablo Iglesias. Este aliado vital conquistó la cuarta plaza en las preferencias de los españoles tras las elecciones de abril. Desde la campaña ya se daba por hecho que ambas toldas buscarían el camino para gobernar en coalición.

PSOE y Unidas Podemos entán listos para formar una coalición gobernante.

Iglesias busca explorar el lado más socialista del PSOE para rescatar beneficios adquiridos que el gobierno del Partido Popular conculcó. Desde el primer partido de gobierno en el país ibérico, se habla de “acuerdos programáticos” con Unidas Podemos.

RB

Artículos relacionados