Migración venezolana se cobra las deudas pendientes

Las políticas guerreristas aplicadas por países de Latinoamérica como Ecuador, Perú, Chile y Colombia en contra de Venezuela comienzan a pasarle factura a los gobiernos de esas naciones, que se ven acorralados por el flujo migratorio de ciudadanos del país caribeño que buscan una salida a la crisis económica.

Este lunes, luego de que entrara en vigencia la visa impuesta por el presidente Lenín Moreno, cientos de migrantes bloquean un tramo del paso internacional entre Ecuador y Colombia, en el puente fronterizo de Rumichaca, en protesta por la nueva medida.

El flujo de migrantes no se detuvo desde el pasado viernes, cuando miles de personas intentaron cruzar la frontera antes de que entrara en rigor lo anunciado por Moreno, quien siguió los pasos de Sebastián Piñera y Martín Vizcarra, primeros en restringir el paso de venezolanos a sus países.

La reciente decisión afecta sobre todo a Colombia, que se niega a imponer un visado a los venezolanos y ha recibido a la mayor parte de los migrantes, unos 1,4 millones de personas de acuerdo con cifras reveladas por la Acnur.

«Respetamos las decisiones de cada país, pero insistimos en que imponer medidas drásticas como las visas o llegar a cerrar una frontera, no es la solución para atender una población que está padeciendo necesidades. Por el contrario, ese tipo de medidas lo que incentiva es la irregularidad, el cruce por pasos no autorizados, y la corrupción, pues la migración, cuando es por necesidad, no se detiene», aseguró Christian Krüger, director de Migración Colombia.

ARG

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