Migración pone en el ojo del huracán a México

La migración de ciudadanos latinoamericanos y centroamericanos hacia EEUU continúa afectando al gobierno de México. Esta vez, la muerte de un migrante salvadoreño a manos de agentes de seguridad de ese país puso de nuevo en el ojo del huracán a Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con testimonios de activistas, el hecho ocurrió el miércoles en la noche cuando un grupo de 10 personas, incluyendo menores de edad, abandonaron la Casa del Migrante de Saltillo para proseguir su trayecto hacia EEUU.

A kilómetro y medio del albergue, los migrantes fueron sorprendidos por un operativo, supuestamente de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), la Policía Federal y policías municipales, que intentaron separar a niños de sus padres.

En medio del desorden, el salvadoreño corrió junto a su hija de ocho años, cuando fue alcanzado por las balas. “La niña presenció cómo su papá cayó al suelo, cómo se desvaneció”, relató Alberto Xicoténcatl, activista y director de la Casa del Migrante.

Sin embargo, los ministerios de Seguridad, Gobernación (Interior) y Relaciones Exteriores dijeron en un comunicado conjunto que “los elementos de la Policía Federal y el personal del Instituto Nacional de Migración no participaron en ningún operativo relacionado con estos hechos”.

Este hecho se suma a una denuncia de Amnistía Internacional que alertó sobre el supuesto trato hostil de México hacia los migrantes que solicitan asilo.

Los incidentes se registran en medio de la presión que ejerce Washington para que México reduzca el flujo de migrantes indocumentados, principalmente de Centroamérica, que intentan llegar a EEUU.

ARG

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