México en crisis permanente por la Violencia Machista

El pasado 16 de agosto Ciudad de México fue el escenario de una de las marchas más significativas de los últimos años. Una multitud de mujeres se volcó a las calles para promulgarse en contra de la violencia de género, las violaciones y abusos cometidos en su contra.

Y es que, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas, México se encuentra entre las veinte peores naciones con problemas de violencia machista convirtiendo al país azteca y a Centro América en la región del mundo más violenta para las mujeres fuera de una zona de guerra.

Números alarmantes

En lo que va del año los casos y denuncias por acoso, abuso y feminicidio se han disparado. Casi tres mujeres son asesinadas al día y por lo menos 49 sufren abuso sexual.

De acuerdo con el reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) durante los primeros seis meses del 2019, el total de muertes fue de 470 mujeres (10 por día), 111 de ellas fueron asesinadas con arma de fuego, 99 con arma blanca, 239 con otro tipo de artefacto y de 22 se desconoce el objeto utilizado.

Entre los casos denunciados, se encuentran los delitos sexuales que suman 1.530 casos de abuso en tan solo un mes, dando una estadística en promedio de 51 mujeres agredidas sexualmente por día. Esto dejando un margen de cifra negra en el que se desconoce a las víctimas y sin añadir a todas aquellas que guardan y/o guardaron silencio por miedo a represalias.

En  los delitos de violación simple y equiparada, la cifra se manifiesta en 8.464 expedientes a los que se suman 13.669 por abuso y acoso sexual, 17 por incesto y 745 por hostigamiento sexual.

Son cinco los estados que concentran la mayor cantidad de feminicidios: Estado de México, Veracruz, Nuevo León, Chihuahua y Sinaloa. Foto cortesía de Hipertextual.com

Para otros delitos que atentan contra la libertad y sexualidad de mujeres, las carpetas de investigación son 2.382, englobando en un total de feminicidios y delitos a 25.277 carpetas en seis meses.

Pionero en la creación un marco jurídico contra la violencia machista

La denuncia de los asesinatos de las mujeres en Ciudad Juárez en 1993 visibilizó este delito tanto en en el país centroamericano como en el ámbito internacional. Tras este evento México se convirtió en la primera nación en la que se propuso la tipificación del delito de feminicidio y se incorporó en el Código Penal Federal en 2012.

En 2001 se creó el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) cuya misión es «coordinar el cumplimiento de la política nacional en materia de igualdad sustantiva y coadyuvar con la erradicación de la violencia contra las mujeres».

En Ciudad Juarez los muros rinden homenaje a las cientos de mujeres que han sido asesinadas desde la década del 90 y que en la mayoría de los casos aún no se sabe quiénes son los culpables

De esa institución partió la iniciativa de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia promulgada en 2007, que castiga a la violencia feminicida y la califica como la más extrema posible, y que se adhiere a la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, promulgada en 2006.

¿Por qué no funciona?

La historiadora y activista por los Derechos Humanos Marisol Tarriba afirma: “Hay impunidad, complicidad y negación. En la justicia, en las redes sociales, en la prensa, en los sistemas educativos y en las mismas familias se invisibiliza esta violencia, que nos está matando, hiriendo y dejando huellas imborrables de dolor y miedo para vivir y disfrutar nuestras vidas”.

Por su parte, el escritor y ambientalista mexicano Homero Aridjis expresó su repudio al machismo imperante en su país a través de un escrito titulado “La Rebelión de Adelita”: “El feminicidio cotidiano que se da en México  (…) no solo debe detenerse, sino castigarse, porque la mayor parte de delitos contra la mujer no solo gozan de impunidad, pero ni siquiera se investigan, mucho menos se castigan. Esto es una indecencia histórica nacional”.

Homero Aridjis: «Los machos mexicanos que idolatran a su mamacita y a la Virgen de Guadalupe acosan, violan, secuestran, torturan y matan a la mujer en su calidad de madre, esposa, hija y hermana. O sea odian al vientre materno»

Los niveles de violencia contra las mujeres en la “tierra de los charros” son tan escandalosos que cada vez son más las personas que se manifiestan para detener este flagelo y eso sólo se puede lograr a través de la visibilización del problema, la denuncia, el castigo a los perpetradores y la educación.

Enza García Margarit.

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