Medicina alternativa, la competencia que aterroriza a farmacéuticas

Cuidar la salud es algo fundamental en la vida de todo ser humano. Nadie desea sentirse mal, ni enfermo. Incluso en términos capitalistas, mantener a una masa trabajadora en buen estado de salud, es necesario para generar altos niveles de productividad. No obstante, la propia lógica de este sistema económico que domina al mundo, ha puesto la medicina y la industria farmacéutica al servicio de los capitales y no de las necesidades humanas.

Ejemplo de ello, es que recientes estudios evidencian que la tercera causa de muerte en países industrializados es el uso de fármacos. Ante ello, voces como la de Josep Pamies, se elevan desde España para denunciar y alertar cómo las trasnacionales farmacéuticas, en connivencia con la industria alimentaria y los gobiernos de turno, anteponen sus intereses financieros frente a los problemas de salud que generan sus productos. Las grandes empresas dedicadas al negocio de la salud “están haciendo que los enfermos sean grandes clientes, porque sin clientes la industria farmacéutica, la medicina privada, se acaba”, expresa Pamies en exclusiva para VTActual.com.

El romero, una planta común en la cocina mediterránea, también tiene propiedades medicinales como antiséptico estomacal, erradicación de parásitos y antiflatulento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrevistado por la comunicadora Diana Carbajal, desde Sevilla, España, Pamies cuestiona que, pese a los grandes avances de la medicina y la tecnología, estos no se han puesto a la orden de la población en general y que más bien, todo un andamiaje institucional y jurídico permita el consumo de alimentos y fármacos nocivos para la salud, pero condena y persigue a quienes intenten optar por la medicina alternativa.

En este sentido, Pamies explica que a través de campañas y acciones de divulgación informativa como la “Sí a las medicinas tradicionales y complementarias. Tú pagas, tú decides” han logrado generar ciertos cambios en la sociedad española que han permitido abrir una importante cantidad de opciones alternativas al modelo farmacéutico, lo que le ha repercutido en hostigamientos y persecuciones.

“Estamos generando todos esos cambios en masas importantes de gentes; están cambiando sus hábitos, no solo alimentarios, sino de toma de medicamentos de forma imprudente que están matando, más que curando. Hay alarma en estos sectores porque toda empresa alimentaria y farmacéutica que no ve crecer sus ventas, porque la gente se va a otras alternativas, lo ven como un atentado contra sus intereses y hay que pararlo como sea”, explica el agricultor.

Pamies asegura que las presiones de sectores de la medicina privada han llevado a que por ejemplo, el Ayuntamiento de Barcelona haya cancelado conferencias referentes a la medicina alternativa. Esto ocurre, afirma el entrevistado, debido a que casi todos los partidos políticos en España han caído en este juego y que no hay casi ninguno que siga de pie. Entre ellos, nombra al Partido Popular (PP), Ciudadanos, al PSOE, Podemos.

“Hay personas, no solo mi caso, que estamos siendo perseguidos, no soy el único, también sucede con muchos terapeutas, y muchos médicos alternativos, también con personas que están promocionando la vida agroecológica”, señaló.

Medicina
La estevia combate la diabetes, la alta tensión y el colesterol.

Cambios sustanciales y prácticos

Pamies explica que el enfoque que han adoptado es cambiar los patrones de alimentación para ingerir productos más saludables y provenientes de lugares cercanos, y si es posible, cultivar nuestra propia comida, al igual que sustituir fármacos por medicamentos naturales.

“Hay plantas que son muy fáciles de cultivar, no cuesta casi nada. Quienes las cultivan ya no se enferman tanto. También nos podemos curar con otras plantas medicinales”, manifiesta el catalán.

Pamies insiste en llevar a cabo acciones más prácticas que generen un saldo concreto y no desgastarse únicamente en acciones de calle como protestas para generar un cambio dentro del sistema capitalista.

Menos manifestaciones y más acciones prácticas, debemos invertir el dinero en cosas productivas. Los pensionados aún tienen sus ahorros en los bancos, alimentando a la bestia. (…) Los cambios dependen más de nosotros que de quejarnos, hay que actuar. No ir a los supermercados, sino a la tienda del barrio; no ir a la farmacia, sino al herbolario, en vez de comer tanta basura, cultiva tu propio huerto. Siempre criticamos el sistema pero tenemos que crear uno nuevo, hay que crear alternativas, no solo pensar como destruirlo”, concluyó el activista.

JA

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