Maternidad que duele

Existen pocas responsabilidades en la vida que sean tan demandantes como la maternidad. Los hijos e hijas absorben casi cada segundo de la vida de la madre y del padre, tanto que difícilmente pueden volver a tener exactamente la misma vida que tenían antes –hablando de madres y padres responsables, que se dediquen a criar a sus hijos, claro está-.

Precisamente sobre esto se refiere un artículo publicado en el blog Bebés y Más, y hace hincapié en la necesidad de no abandonar a las madres después de parir, en vista a la dinámica que experimentan muchas mujeres al vivir la maternidad: las necesidades del bebé envuelven de tal manera a la madre que “sientes que tu vida se borra, que se te escapa por momentos, que tu identidad se difumina entre tus nuevas e irreemplazables responsabilidades”.

 

Lo que no se suele decir

El bebé, un pequeño ser vivo programado para sobrevivir, sin conciencia, llorará cada vez que algo le moleste; hambre, sueño, malestar, calor, frío, aburrimiento, suciedad, y muchas otras. Y estas situaciones, que se suceden una tras otra, terminan abarcando el tiempo entero de quienes lo crían, especialmente de la madre, eliminando el rol de mujer que termina siendo suplantado por el de madre, ahora de forma exclusiva. En muchas ocasiones, esto no se dice, no se discute, es un tabú.

madre
Esta imagen de Sendak ilustra la sensación que muchas mujeres tienen al perder su individualidad para pasar a ser sencillamente una madre-criadora-procreadora.

Tal idea es ilustrada por el autor del artículo con una caricatura que muestra cómo un bebé termina comiéndose a su propia madre. Podría resultar chocante, ciertamente, pero la imagen muestra una realidad ineludible, caracterizada por una sociedad que deja en gran medida la nueva dinámica en manos, brazos y hombros de la madre, a menos que corra con la suerte de contar con un compañero de vida que entienda que también es su responsabilidad criar a sus hijos y compartir equitativamente tal situación tan demandante.

 

Una segunda oportunidad

Otra gran dificultad que se les presenta durante la maternidad y la paternidad, es que esta sociedad postmoderna y capitalista, poco tiene para ofrecer a los niños: Trabajo, negocios, consumismo. “(…) los hijos vienen, a menudo, para darnos una segunda oportunidad, la de vivir la vida de un modo más tranquilo, saboreando las pequeñas cosas, los detalles, el tiempo, y dando valor al cariño, a las relaciones, al diálogo, y no tanto a lo que tienes o dejas de tener en posesión”.

Ante este escenario tan agotador, la recomendación es no abandonar a las madres, no dejarlas solas, no solo en plano físico, sino acompañarlas en la dinámica, en los quehaceres, abrir un conjunto de posibilidades para que vuelvan a ser mujeres, a disfrutar de aquellas cosas relacionadas con su individualidad, permitirse volver a tener ambiciones y tiempo para vivir.

En fin, se trata de crear una red entre los familiares y amigos para la madre, que sienta que no está sola, que tiene apoyo para salir adelante en tan demandante situación, que tiene a quien contarle sus frustraciones, sus miedos, a quien pedir consejo o tan solo para escucharla. Para cerrar, VTActual.com te recuerda con este video, lo increíble que son las madres.

JA

 

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