Macron no convence a la Eurocámara con su populismo

El presidente francés, Emmanuel Macron, se presentó ante el Parlamento Europeo con un discurso populista para reclamar una «nueva soberanía frente a egoísmos nacionales y la fascinación liberal”, sin embargo, sus palabras chocaron contra el escepticismo de los diputados y el desdén de eurófobos y potenciales aliados como Alemania.

«Ante el autoritarismo que nos rodea, la respuesta no es la democracia autoritaria sino la autoridad de la democracia», dijo Macron, quien intenta redefinir las líneas partidistas en el Parlamento Europeo, a imagen de lo que logró en Francia, al crear un movimiento transversal, de centroizquierda a centroderecha.

En las intervenciones, los reproches contra el mandamás francés fueron de menos a más: La necesidad de aplicar la democracia parlamentaria europea ya existente, discursos euroescépticos de la derecha francesa y varias críticas a la intervención militar en Siria.

No es un dato menor que el europeísmo de Macron no es el clásico, sino que, como ha hecho en Francia, intenta apropiarse del lenguaje y las inquietudes de los populistas. «Hay que escuchar la cólera de los pueblos», dijo quien constantemente aplica medidas que solo benefician a los banqueros y grandes empresarios.

Otro concepto manido es el de soberanía de la UE: «No quiero pertenecer a una generación de sonámbulos. Quiero pertenecer a la generación que defienda la soberanía europea», sentenció.

La crisis en Cataluña se coló en el discurso ante el pleno de la Eurocámara. El presidente francés respondió que es favorable a acompañar las especificidades culturales, “pero hay que hacerlo en un marco democrático, respetando las Constituciones”.

ER

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