En Argentina, los niños también son víctimas de Macri

Más de la mitad de los niños en Argentina son pobres. Así lo asevera un estudio publicado por Planeta Futuro, una iniciativa del diario español El País cuyo objetivo es revelar las distintas formas de violencia que viven los más pequeños en todo el mundo.

El estudio, incluye todas aquellas variables que empeoran la situación de vulnerabilidad de la infancia argentina. Es decir, no sólo se limita al aspecto económico sino también al social y al número de carencias que someten -todas a la vez- al núcleo familiar al que pertenecen los niños. Entre ellas: el acceso a la educación, agua potable y una alimentación saludable.

La falta de acceso a la cultura es una carencia invisible que, sin embargo, tiene un importante impacto en el desarrollo de los niños.

De acuerdo con Planeta Futuro, 5,2 millones de niños están situación de pobreza por ingresos, lo que significa que el 40 por ciento de todos los menores de edad de Argentina viven en hogares, generalmente de cuatro miembros, donde entran menos de 22 mil pesos al mes (unos 535 euros), que es lo que se necesita para cubrir la canasta básica.

Como país comprometido con la Agenda 2030 de la ONU, Argentina tiene que cumplir el objetivo de lograr, para esa fecha, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones.

Por su parte, la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para la Infancia en Argentina considera que padecer solo una de las múltiples privaciones posibles convierte a los niños en pobres porque los derechos no son sustituibles entre sí. “Un niño que vaya a la escuela, pero viva en una casa en malas condiciones, sigue siendo pobre”, asegura Jorge Paz, consultor de Unicef sobre esta materia.

Uno de los datos más alarmantes reflejados en el estudio es que todos los niños habitantes de la localidad argentina de Villa Florito, que se tomó como referencia para el estudio y donde creció Diego Armando Maradona, tienen niveles elevados de plomo en la sangre. Esto se asocia a una disminución de la inteligencia del niño, así como a problemas de comportamiento y dificultades de aprendizaje.

ARG

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