Las “llamas del infierno” calcinan Atenas

Los pueblos cercanos a Atenas, en Grecia, continúan asolados por el fuego que azota la zona desde el domingo.

A pesar de que el país vive una intensa ola de calor (con temperaturas que superan los 40ºC) las autoridades griegas no descartan que los incendios fueron provocados dado que se registraron simultáneamente en distintos lugares distantes entre sí.
Un primer incendio se registró en un bosque cerca de Kinetta, a unos 50 kilómetros al oeste de Atenas, mientras que un segundo tuvo lugar en Penteli, al norte de la capital.
La mayoría de las víctimas fueron halladas en el área comprendida entre el puerto de Rafina, a unos 30 kilómetros de Atenas y donde se ubica Mati, epicentro de la tragedia, y Nea Makri, situada a una decena de kilómetros más al norte.
En un momento hubo hasta 24 incendios paralelos.
Medios locales especulan que detrás de los fuegos podrían encontrarse intereses relacionados con la especulación urbanística.
Nada quedará sin respuesta», aseguró el primer ministro griego, Alexis Tsipras, que regresó urgentemente al país de su visita oficial a Bosnia ante la gravedad de la situación.
Las fuertes ráfagas de viento (de cerca de 60 kilómetros por hora) están dificultando los trabajos de extinción. Además, la espesa vegetación dificulta las labores de extinción y de rescate.
Si bien es cierto que Grecia está habituada a los fuegos en época, no se recuerda una tragedia de esta magnitud. En el verano de 2007 varios incendios arrasaron el Peloponeso y la isla de Evia cobrándose la vida de más de 70 personas pero no se comparan con el actual.
Las cifras –hasta el momento- han provocado 89 víctimas mortales y cerca de 200 heridos, algunos de ellos en condiciones de extrema gravedad. Además, sigue sin conocerse con exactitud el número de personas desaparecidas.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, expresó su conmoción por la tragedia y anunció que la Comisión «no ahorrará esfuerzos para ayudar al pueblo griego».
El país heleno ha recibido muestras de solidaridad de prácticamente todos los socios de la Unión Europea.

ER

Europa y Norteamérica sin tregua entre el calor y la lluvia

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