Las acusaciones de Trump sin pruebas

Donald Trump reiteró nuevamente la acusación sin pruebas sobre el supuesto espionaje que sufrió su equipo de campaña durante la campaña a las elecciones presidencial en el año 2016, por parte de la candidata Hillary Clinton.

La queja la hizo el jefe de la Casa Blanca a través de un mensaje en su cuenta de Twitter luego de que el diario estadounidense The New York Times publicara una solicitud por parte del FBI correspondiente a octubre de 2016 donde pedían una orden para vigilar a Carter Page, asesor de Trump, de quien sospechaban que mantenía una colaboración secreta con el Gobierno ruso.

«Cada vez parece más y más claro que la Campaña de Trump para la Presidencia fue objeto de espionaje ilegal para el beneficio político de ‘Hillary la Corrupta‘ y el CND», escribió Trump.

Carter Page, exasesor de política exterior de Donald Trump, en una foto de noviembre 2 de 2017. Page dijo el domingo que las acusaciones en su contra detalladas en un informe de vigilancia del FBI son "ridículas". El presidente Donald Trump alega que la vigilancia a Page fue un intento para espiar ilegalmente su campaña electoral.
Carter Page, exasesor de política exterior de Donald Trump

Las solicitudes para las escuchas telefónicas a Page fueron aprobadas en cuatro ocasiones por los mismos jueces de la Corte FISA, todos nombrados por el Presidente del Tribunal Supremo John Roberts.

Trump y sus aliados republicanos dentro del Congreso aseguran que la solicitud del FBI para la vigilancia se basó en un dossier sobre los vínculos de Trump con Rusia agrupado por Christopher Steele, un exagente de inteligencia británica, a solicitud de un candidato republicano en las primarias del partido y posteriormente pagado por la campaña de la demócrata Hillary Clinton, en 2016.

La acusación de Trump tuvo lugar al final de una semana marcada por la cumbre sostenida entre el presidente estadounidense y el mandatario ruso, Vladímir Putin, el pasado lunes en Helsinki.

Cabe destacar que el apoyo expresado por parte del republicano a Putin, durante la cumbre, causó insensibilidad en la clase política estadounidense, ya que este gobierno ha acusado en reiteradas oportunidades a Rusia de espía.

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