La vida de Jesucristo: cuatro miradas desde la literatura universal

En cierto modo los escritores que han fijado en su obra la imagen de Jesucristo como foco central, cumplen un papel relativo al que inicialmente llevaron acabo Mateo, Marcos, Lucas y Juan con su respectivo evangelio (del griego εὐαγγέλιον [euangelion] “buena noticia”), en el que cada uno ofrece una versión de la vida de Jesús. En cierto modo, a través de la literatura se sigue abonando a la historia de un personaje que para algunos es el hijo de un dios, para unos la representación de ese dios y para otros la vida de un ser humano que revolucionó con sus ideas buena parte de la humanidad.

El Evangelio según Jesucristo de José Saramago

El escritor portugués, José Saramago, Premio Nobel de literatura, comunista y ateo declarado, cuenta entre sus obras con un particular evangelio que nos muestra toda la vida de Jesús, desde su concepción, niñez y juventud hasta su calvario. Del niño que escapa de la muerte gracias a José, su padre, que vive atormentado por la culpa y el arrepentimiento de no haber dado aviso a los demás padres del poblado cuando él conocía las intenciones de las tropas de Herodes. Cuenta el autor que los gritos de los niños ante la muerte persiguieron a José durante toda su existencia.

Saramago narra el primer encuentro en el desierto de Cristo con ese Dios que dominará su vida. Allí Jesús habla con una nube de humo que gira sobre sí misma: “¿Qué quieres de mí?”, pregunta Jesús. “Un día lo querré todo”, responde la aparición. Uno de los pasajes más significativos es su encuentro con María de Magdala, con quien conoce el amor, en una muestra magistral del delirio de la pasión de este hijo de Dios.

La última tentación de Cristo de Nikos Kazantzakis

Una obra que fue condenada y prohibida por la iglesia ortodoxa y la iglesia católica. Su autor fue el escritor griego Nikos Kazantzakis. La historia de Jesús se centra en el momento del sufrimiento de Cristo en la Cruz, en que es provocado quizás por el mismo demonio que sedujo a Eva a comer la manzana: “…la Tentación se había apoderado de él y lo había extraviado”, dice casi al final de la obra, en la que se muestra a un Cristo más humano, que duda entre cumplir con el destino con el que ha sido signado, de sacrificio por el resto de los hombres y vivir entre los dolores, alegrías y placeres propias de una vida común.

En uno de los pasajes Judas le reprocha por haberse rehusado a morir en la cruz: “Cuando caminabas delante de nosotros y nos arrastrabas detrás de ti, cuando nos hablabas de la tierra y del cielo, ¡qué alegría, qué libertad, qué riquezas saboreaba! Los granos de las uvas nos parecían tan grandes como niños de doce años y quedábamos saciados con sólo comer un grano de trigo. Un día no teníamos más que cinco panes, dimos de comer a una gran multitud… ¡y todavía nos quedaron doce cestos repletos de panes! ¡Cómo brillaban entonces las estrellas, cómo inundaban de luz el cielo! No eran estrellas sino ángeles; y ni siquiera eran ángeles, éramos nosotros mismos, nosotros, tus discípulos, que nos levantábamos y nos acostábamos”.

El maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov

Esta maravillosa novela comienza contando la llegada del demonio a Moscú, en la Rusia de Stalin, y su conversación sobre la existencia o no de Cristo con un poeta mediocre y el presidente burócrata de la asociación de escritores, a quienes Voland, el nombre del diablo en la obra, comienza a narrarles detalles, que él mismo presenció, de las conversaciones ante el juicio del “hegémono” de Roma, Poncio Pilatos, con Joshuá Ga-Nozri o Jesús.

Voland junto a su corte de ayudantes, entre los que figura un gato del tamaño de un niño de cuatro años que camina en dos patas y habla, causan un revuelo en pleno Moscú de los años 30. Como una historia paralela el autor va narrando pasajes del martirio de Jesús antes de su ejecución. En esta obra, publicada en 1967, Bulgákov hace una critica burlesca de la burocracia estalinista y en especial del manejo de la literatura por parte del poder.

Barrabás de Pär Lagerkvist

En 1950 el escritor sueco Pär Lagerkvist publica Barrabás, una obra centrada en la vida de un personaje, que aunque cumple un rol importante en la vida de Cristo según los evangelios, es poco profundizada en estos. Esta novela corta, que para muchos impulsó que la Academia Sueca le concediera a Lagerkvist el Premio Nobel, cuenta la vida de un hombre tosco, incrédulo, maldecido por su madre al nacer, pero que se ve relacionado con un ser del que todos hablan como un Maestro y que ocupa su lugar a la hora de ser condenado a la cruz.

Barrabás comienza a sacudir su espíritu y en algún momento siente que ha sido marcado por el destino para dar fe de la vida de Jesús. Lagerkvist nos interna en las emociones y en la sacudida emocional que debió sentir aquel bandido, sin ningún valor para sus coetáneos, al que el destino trocó la vida nada más y nada menos que por la del hijo de Dios.

CMD

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