La trampa de EEUU y su embajada en Cuba

A pesar de los anuncios de Estados Unidos sobre supuestos ataques contra su cuerpo diplomático en La Habana, capital de Cuba, las autoridades de la mayor de las Antillas ha desmentido categóricamente tales acusaciones, que además se han realizado sin presentar prueba alguna de la presunta responsabilidad cubana en la afección de salud de algunos de los miembros de la embajada norteamericana en la isla.

Entre los que más férreamente han declarado en favor de la tesis de ataque, se encuentra el senador Marco Rubio, cuya ascendencia cubana pareciera obligarlo a una postura más extremista que el resto contra la isla y sus autoridades.

Apoyado por otros congresistas del partido Republicano, Rubio envió una carta al secretario de Estado, Rex Tillerson, aupando a una nueva ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba, acusándoles de afectar la salud de los delegados norteamericanos, aunque, una vez más, sin presentar pruebas.

Los “ataques acústicos” que denuncian fueron respondidos por Washington reduciendo al mínimo necesario la presencia de sus funcionarios en la casa diplomática de La Habana, sin hacer mención al hecho de que se trataba en realidad de personal de inteligencia, de espionaje, que cumplía esas labores en suelo cubano.

El analista internacional experto en la relaciones bilaterales entre ambas naciones Arthur González, lo adelantaba hace unos días: “El FBI lo sabe de sobra (la no responsabilidad de las autoridades de la isla), pues son cientos los técnicos que se enferman en su sección de escucha, por espiar diariamente las conversaciones telefónicas de millones de estadounidenses y de ciudadanos de todo el mundo, como se denunció públicamente hace pocos años”.

JI

Entérate cómo la CIA te podría estar espiando en este momento

Artículos relacionados