La sangre sigue manchando la política en México previo a las elecciones

Otro candidato mexicano a las elecciones de julio, Rodrigo Salado, fue asesinado y con esta nueva víctima, ya son más de 80 los políticos que han muerto a manos del crimen organizado desde septiembre de 2017, según la prensa local.

Salado, joven candidato a regidor en el municipio de San Marcos, en la Costa Chica de Guerrero, falleció después de que tres hombres le dispararan mientras se desplazaba en su vehículo.

El presidente del Comité Directivo del PRI en Guerrero, Heriberto Huicochea, lamentó la muerte de este joven que tenía » un futuro promisorio».

«Gente sin escrúpulos tratan de arrebatarnos la paz y la concordia; tratan de impedir que nuestro Estado avance, sembrando dolor y enorme tristeza como la que nos causa perder a Rodrigo».

El presidente del Partido Revolucionario Institucional a nivel nacional, René Juárez Cisneros, ha condenado este asesinato a través de Twitter y ha exigido justicia.

Según el Instituto Nacional de Estadística, entre enero y abril del 2000 fueron asesinadas 3.715 personas; en 2006, 3.350; en 2012, 8.488, mientras que en 2018 la cifra asciende a 10.395.

Analistas llaman la atención de los altos niveles de violencia en México y Colombia y el silencio cómplice del tinglado mediático internacional y los organismos multiestales. En cambio, su foco informativo sobre la crisis política en Venezuela es permanente y altisonante.

Este se ha convertido en uno de los procesos electorales más violentos para los candidatos y para la población en general.

ER

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