La nueva estrategia de seguridad es todo un caos

radical, seria la palabra para las nuevas medidas de seguridad nacional del mandatario.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha publicado la nueva estrategia de seguridad del Estado, digna de polémica, discursos egoístas que invitan una vez más al globo a las actitudes de la guerra fría, con aseveraciones tan crueles como el rechazo total al cambio climático y una notable maniobra jugando a la Real Politik.

«Después de haber sido desestimada como un fenómeno del siglo pasado, la competencia entre grandes poderes ha vuelto y en esa pugna China y Rusia son los rivales a vencer». Así afirma el mandatario dando vestigios del regreso de la guerra fría donde las carreras entre naciones eran el principal tópico de la época.

Totalmente contundente al afirmar que «Sabemos que necesitamos a China para continuar trabajando con ellos en el problema de Corea del Norte, no es mutuamente excluyente estamos trabajando juntos para cooperar al mismo tiempo que reconocemos que también existe competencia». Sabiendo que China es un importante aliado en esa tensión con Corea y reconociendo sin decirlo a Xi Jinping como una potencia.

El cambio climático no es un enemigo para Estados Unidos, por lo tanto mantiene que las políticas de industrialización seguirán siendo las mismas, y reafirma su retiro de la comisión internacional dedicada a preservar el acuerdo para conservar el planeta.

Entre otras tantas afirmaciones ha catalogado a Rusia y China de ser grandes imperios manipuladores de información para llevar su verdad al mundo, a pesar de también relucir su apoyo al presidente Putin en cuanto a las investigaciones sobre su intromisión en las elecciones presidenciales y asegura que cree «más en Rusia que en la CIA y el FBI» mostrando su desacuerdo con las dos instituciones de investigación.

KH

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