La metamorfosis de Lenín

Vestido de cordero llegó a la presidencia de Ecuador. Lenín Moreno, usó el trampolín de la Revolución Ciudadana, liderada por Rafael Correa, y luego hizo a un lado todo lo que se le pareciera. Ahora quiere parecerse a los gobiernos de derecha que buscan el retroceso de América latina.

Ya convertido en burocracia tradicional, Lenín no tiene escrúpulos para mostrarse tal cual como es. Prueba de  ello, es su posición frente al asilo en favor de Julian Assannge, el periodista y activista de internet, que a través del portal Wikileaks, quitó la careta al imperialismo y al poder económico mundial.

En esta oportunidad, de nuevo Ecuador prohíbe a Assange expresar su opinión sobre los temas internacionales, cuyo trasfondo conoce muy bien. A través de un comunicado, el Gobierno ecuatoriano informó este miércoles que «suspendió» los sistemas que permiten al activista su comunicación con el exterior.

La medida es publicada, en respuesta a la opinión de Assange, quien dudó sobre las acusaciones contra Rusia de ser responsable del envenenamiento hace unas semanas del exespía ruso Sergei Skripal y de su hija Yulia en Salisbury y criticó la decisión del Reino Unido de expulsar a 140 diplomáticos rusos por este hecho.

Moreno, evidentemente no quiere que Assange interfiera en su política internacional, que en nada se parece al rumbo de la integración latinoamericana e independencia que había tomado Ecuador.

JS

 

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