En “La Manada” los delitos van más allá de las violaciones

La justicia española dictó prisión provisional y sin fianza para Ángel Boza, el integrante más joven del grupo delincuencial conocido como “La Manada” por el robo de unas gafas de sol valoradas en 200 euros.

Según la Policía Local de Sevilla, Boza fue a un centro comercial de la capital andaluza y tras interesarse por los lentes oscuros, les retiró el dispositivo de alarma y colocó otros en su lugar.

Cuando intentaba huir en su vehículo, dos vigilantes de seguridad quisieron detenerlo -tras conocer el alerta de robo- pero Boza embistió contra ellos con su auto. Ambos sufrieron lesiones aunque no de gravedad.

El detenido, sigue en las dependencias de la Policía Nacional a la espera de ser puesto a disposición del juzgado que ejerce las funciones de guardia.

El delincuente negó haber agredido a nadie en su huida. La pena supone de 2 a 5 años de cárcel.

Después de que los vigilantes avisaron a la Policía, las autoridades  interceptaron a Boza.

El abogado defensor del agresor sexual –ahora acusado también por robo- manifestó que el joven se acogió a su derecho de no declarar al ser interrogado por los agentes de la Policía local.

Recordemos que Boza es uno de los cinco hombres condenados a nueve años de prisión por el delito de abuso sexual a una chica de 18 años durante los sanfermines de 2016 en celebrados en Pamplona.

Con este nuevo delito no existe la posibilidad de revocar la libertad provisional sino más bien ir a prisión por robo.

Como el resto de sus compañeros, Boza está en libertad provisional.

ER

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