La ley venezolana que avanza hacia el hombre nuevo

Hay un proverbio africano que dice que «es necesario un pueblo para criar a un niño» y de cierto modo ese es el trasfondo de la revolucionaria sentencia emitida por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano que extiende el permiso de la lactancia materna a dos años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida y la complementaria hasta los dos años, y aunque muchos países han ajustado sus legislaciones para incluir este mandato como un beneficio laboral; cada instrumento normativo tiene sus intersticios por las que se cuelan argumentos falaces que obligan a las madres a volver a sus largas faenas laborales más temprano de lo debido.

Según cifras del Sistema de Vigilancia Alimentario y Nutricional de Venezuela (Sisvan), En Venezuela, la prevalencia de la Lactancia Materna es de un 52%

En el caso de Venezuela, la ley de promoción y protección de la lactancia materna no establece claramente el lapso de duración de la licencia por lactancia, pero dispone un tiempo de protección por un periodo de dos años. Pero, la resolución de Nro. 271, publicada en Gaceta Oficial Nro. 38.528, disponía que el periodo de lactancia se extiende hasta doce meses, contados desde la fecha del parto. Esta contradicción fue resuelta esta semana por el TSJ con una sentencia sin precedentes que establece la interpretación en favor de la lactancia materna por un período de dos años, y obliga al patrono a otorgar los permisos correspondientes para que las madres puedan disfrutar de este permiso.

Esta información de la OIT se refiere a las disposiciones legales sobre la licencia de maternidad, remunerada o no, para partos únicos y sin complicaciones según lo estipulado en la legislación a nivel nacional para los trabajadores del sector privado. En Latinoamérica Venezuela es líder seguida de Uruguay y Cuba.

De acuerdo a la nutricionista e investigadora Raquel Nieto, «Venezuela, con esta licencia se convierte en pionero en Latinoamérica al ser el permiso más extenso y remunerado al 100%, ya que se cuenta con un permiso post-natal de 20 semanas y ahora se suma el permiso por lactancia hasta los dos años de edad. Y aún falta mucho camino por recorrer, como el alargar el permiso por paternidad para que la madre cuente con el apoyo más prolongado de la figura paterna»

“Si prestamos atención al comienzo de una historia, podremos cambiar la historia”

La serie documental «The beginning of life» promovido por la Unicef plantea la importancia de que la sociedad actual construya formas de ayudar a la madre que no solo sean estrategias educativas o de salud, sino estrategias culturales y marcos legales donde una madre pueda sentirse apoyada.

Y es que en la sociedad moderna el rol de la mujer ha mutado: ahora además de ser el sostén logístico del hogar también se puede convertir en el sostén económico al participar activamente del mercado laboral. Pero ser madre no es una función reconocida y muchas mujeres están atascadas en un modelo de maternidad idealizado en el que no renuncian a nada: son amas de casa y trabajan una jornada laboral completa asumiendo que se pueden hacer ambas cosas sin ningún tipo de pérdida.

https://www.youtube.com/watch?v=QCqCQ4Lo5lU

«Una madre puede estar llorando sola en su apartamento con su bebé y puede haber otra madre sola con su bebé en el apartamento de arriba. Pero la lógica individualista de la sociedad actual no permite que ellas compartan nada. Es necesario entender que no se puede criar a un bebé sin una red de apoyo» asegura la psicoanalista y directora del Instituto Gerard, Vera Iaconelli en el documental.

En muchos países como Estados Unidos y la India los permisos no son remunerados y van de seis a doce semanas después del parto. Los permisos de maternidad y paternidad más largos son los de Suecia, con 480 días (16 meses) compartidos entre padre y madre percibiendo el 80% de su salario hasta los 390 días. El padre tiene la obligación de tomarse al menos 70 días laborables a partir del nacimiento. Mientras que Suecia, Finlandia y Holanda aumentaron los índices de amamantamiento gracias a políticas que obligan a las empresas a otorgar licencias remuneradas completas a las madres y a los padres.

Si consideramos que todas las teorías han demostrado que el comienzo de la vida es fundamental para el desarrollo intelectual, cognitivo, emocional y espiritual de una persona; la licencia por maternidad y paternidad es algo básico. Garantizar que los niños empiecen sus vidas con buen pie es crucial para forjar sociedades pacíficas, prósperas y creativas.

TSJ dicta sentencia para dignificar a madres en lactancia

KPO

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