Guerra contra Venezuela: Tras fracaso del ciberataque, ahora apuntan al combustible

La derecha venezolana se monta en su nueva novela: La gasolina

Luego de las pretensiones de caotizar el país venezolano tras el cibertaque que apagó a todo el territorio por varios días, es notable el fracaso de estos objetivos de guerra, que vienen del norte del continente americano. Y aunque la prueba ha sido superada por el pueblo y el gobierno venezolano de forma pacífica, ahora amenazan con emprender otro sabotaje: la gasolina, una nueva novela del oposicionismo y la guerra contra Venezuela.

Esto ha sido evidente, ya que el parlamentario venezolano, Juan Guaidó ha venido anunciando en las ultimas semanas problemas relacionados con el suministro de gasolina en todo el país, sin embargo en las estaciones de servicio se sigue prestando el servicio de forma normal, basta con acercarse a un estación y ver el proceso.

Así como se ha referido a la gasolina estos días, lo hacia semanas atrás con la electricidad, y el resultado fue un apagón el pasado 7 de marzo que afectó al país en un 100% durante cuatro días. ¿Casualidad?

No es casual y tampoco lo es el bloqueo económico que aplica EEUU a Venezuela para buscar desestabilizar y lograr la salida del gobierno del presidente legítimo Nicolas Maduro.

Parte de ese bloqueo apunta directamente a la gasolina ya que uno de los componentes para su fabricación es importado. El Metil Terbutil Eter (TBE), un aditivo para darle octanaje a la gasolina, y es importado desde EEUU.

Se pudo conocer de forma extraoficial, que durante 2018 solo un cargamento del químico llegó al país producto de las importaciones, mientras que en lo que va del año 2019 no se han recibido más químicos de ese tipo por lo que la empresa petrolera trabaja para administrar con el que ya cuenta y poder seguir surtiendo a la población.

Antes del sabotaje petrolero de 2002 en Pdvsa, el mismo que se hizo con el objetivo de derrocar al entonces Presidente, Hugo Chávez, existía una empresa llamada Superoctanos, que generaba estos productos en Venezuela y no era necesaria la importación, pero se sumó al sabotaje para aportar más caos al país.

El ataque a la gasolina venezolana no es nada nuevo y siempre es uno de los intentos de la guerra convencional contra el gobierno revolucionario.

Entre los años 2002 y 2003, Venezuela sufrió un ataque a través de un llamado aParo Nacional o Huelga General por sectores que buscaban desestabilizar el país y que consistió en una huelga o paralización de actividades laborales y económicas de carácter general e indefinido contra el gobierno del presidente Hugo Chávez.

La acción de la derecha venezolana produjo pérdidas por más de 20 mil millones de dólares para el país. Desde entonces, la política venezolana en materia petrolera se centró en democratizar el acceso a la renta petrolera para satisfacer las necesidades de los venezolanos. 

El plan ha tenido continuidad con el presidente Nicolás Maduro, quien en 2016 anunció la reestructuración de Pdvsa con el fin de lograr transformar la principal industria del país.

NB

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